“A mis abuelos y a mis tíos los desaparecieron, encontraron sus restos a los 11 años de haberlos desaparecido”… esa fue la realidad para Elizabeth Jiménez, pero como ella, otros mexicanos salieron del país porque el gobierno no pudo darles algo básico como la tranquilidad de caminar por la calle. Con el documental Raíces Rotas queremos mostrar qué obliga a una persona a dejar lo que más quiere.
Rodolfo, Verónica, Alfonso, Ameyalli, Elizabeth y Sofía salieron de México con miedo, pero con esperanza; no querían normalizar una vida en la que predominara el sonido de un balazo.
En España sí encontraron oportunidades de crecer y reinventarse, se toparon con algo que en México no todos conocen: la paz al usar el transporte, al salir rumbo a la escuela o al caminar para llegar al trabajo.
Dejaron sus estados, que actualmente están marcados por altos índices de violencia: Ciudad de México, Estado de México, Oaxaca, Guerrero y Michoacán.
“No quería vivir en México por la inseguridad”
Es solo uno de los testimonios, al que se suma otro sobre lo difícil que era mantenerse económicamente. Todos ellos tienen claro que abandonaron su país por la incertidumbre, la inseguridad, la desaparición de personas, la corrupción. Se dieron cuenta de que hay otros lugares donde sí existen oportunidades.
Les duele no estar cerca de su familia, no compartir tiempo con sus padres, hermanos y gente cercana. Pasan día a día con algo fuerte, como “el dolor de extrañar”.
Son sobrevivientes de un gobierno que los obligó a huir, mexicanos que no pudieron cumplir sus sueños en la tierra que aman, su corazón habita en otro lugar y cargan el peso de sus raíces rotas.