Ante el inminente riesgo de que su iniciativa de Reforma Electoral no alcance los votos necesarios en la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó durante su conferencia mañanera de este miércoles que su gobierno ya contempla una ruta alternativa.
Cuestionada sobre la resistencia en el Legislativo, la mandataria reconoció que, en caso de no lograr la mayoría calificada para modificar la Constitución, prepararían un "Plan B". No obstante, Sheinbaum intentó matizar la declaración puntualizando que aún "no es momento de adelantarse" y que ese escenario se analizaría posteriormente, una vez que se agoten los diálogos.
Al ser cuestionada en Palacio Nacional sobre si contaba con un plan en caso de que no se aprobara la Reforma, la presidenta señaló: "Sí, pero ya sería después, no nos adelantemos".
#EnLaMañanera | La presidenta @Claudiashein confirmó que hoy se enviará al #Congreso la iniciativa de #ReformaElectoral. Dijo que en caso de que no se apruebe ya cuenta con un plan "B"https://t.co/uIWVThCIcD pic.twitter.com/ojKGbfo7cm
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 4, 2026
La sombra de AMLO y la imposición legal
El anuncio en Palacio Nacional revive de inmediato el fantasma del sexenio anterior. Al igual que lo hizo el expresidente Andrés Manuel López Obrador cuando la oposición frenó su reforma constitucional, la actual administración perfila recurrir a modificaciones en las leyes secundarias, mismos que solo requieren mayoría simple para sacar adelante los cambios al sistema electoral.
Desacuerdos de Morena con el PT y el PVEM por Reforma Electoral
La necesidad de un "Plan B" no surge únicamente del rechazo de la oposición tradicional, sino de una profunda fractura al interior del bloque oficialista.
Apenas unas horas antes, el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, admitió públicamente que "no les alcanzan los votos". La propuesta presidencial de eliminar a los diputados plurinominales, figura de la que depende la supervivencia de los partidos minoritarios, provocó un punto de quiebre con sus aliados.
Mientras el Partido Verde (PVEM) ha optado por un tenso silencio, el Partido del Trabajo (PT) ya advirtió formalmente que sus 49 legisladores no acompañarán la reforma si esta representa el riesgo de regresar a un "partido de Estado". Sin estos votos clave, la vía constitucional está virtualmente bloqueada para Morena, empujando al gobierno a desempolvar la estrategia del "Plan B".
