La narrativa dio un giro que hace apenas unos meses parecía impensable: quienes defendieron a capa y espada la reforma judicial hoy hablan de corregirla. Lo que antes era “democratización del Poder Judicial”, ahora empieza a describirse, incluso desde sus propias filas, como un experimento con fallas evidentes.
⚖️ #Morena admite errores en reforma judicial
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 24, 2026
Legisladores de @PartidoMorenaMx buscan corregir la reforma que eligió jueces y magistrados por tómbola y acordeones, impulsada por López Obrador.
Reconocen que no hay juzgadores preparados, lo que afecta la certidumbre jurídica y… pic.twitter.com/HB1jqtxN4k
La reforma judicial: De la defensa absoluta al reconocimiento de errores
Legisladores de Morena han comenzado a admitir que el modelo con el que se eligieron jueces, ministros y magistrados no está dando los resultados prometidos. La famosa tómbola, los “acordeones” y el proceso que se vendió como una vía para acercar la justicia al pueblo, hoy enfrenta cuestionamientos por la falta de perfiles sólidos en puestos clave.
El señalamiento ya no viene solo de la oposición. El senador Javier Corral advirtió que ignorar los errores de esta elección judicial podría tener consecuencias serias, particularmente en materia económica. La falta de certidumbre jurídica, dijo, podría traducirse en menor inversión y en un clima de desconfianza para quienes ven en México un destino para capital.
No es un argumento menor. Durante meses, especialistas, organismos y actores políticos alertaron que modificar de raíz la estructura del Poder Judicial sin mecanismos claros de evaluación abriría la puerta a improvisaciones. En su momento, esas críticas fueron desestimadas.
Evaluaciones “estrictas”… después del daño con la reforma judicial
Ahora, la diputada Mariana Benítez Treviño plantea la necesidad de aplicar evaluaciones rigurosas a los aspirantes a juzgadores. La propuesta, en sí misma, no es polémica. Lo que resulta inevitable es la pregunta: ¿por qué no fue prioridad antes de implementar una reforma de tal magnitud?
La discusión actual parece moverse entre el reconocimiento tácito de que algo salió mal y el intento de ajustar sin admitir plenamente el alcance del problema. Porque no se trata solo de mejorar filtros o endurecer requisitos, sino de revisar un modelo que, según sus críticos, debilitó la profesionalización del sistema judicial.
