La presión política sobre el círculo cercano del gobernador con licencia de Rubén Rocha Moya sigue escalando. Ahora fue el coordinador panista Ricardo Anaya quien lanzó una acusación frontal contra el senador morenista Enrique Inzunza, al asegurar que debe enfrentar el mismo destino judicial que Rocha tras la acusación formal presentada por Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado.
En medio de un ambiente cada vez más tenso para Morena, Anaya advirtió que existe el riesgo de que algunos de los señalados intenten escapar antes de ser detenidos, recordando uno de los episodios más polémicos del sexenio de Enrique Peña Nieto: la fuga del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte.
Anaya compara el caso con la fuga de Javier Duarte
El senador panista sostuvo que permitir tiempo de maniobra a los acusados podría abrir la puerta a una eventual fuga, tal como ocurrió con Duarte años atrás.
Según Anaya, la posibilidad de que Rocha Moya o sus presuntos colaboradores abandonen el país no puede descartarse mientras no exista una acción inmediata de las autoridades mexicanas. Incluso sugirió que podría existir un acuerdo político para no detenerlos de inmediato y así facilitarles una salida.
La declaración elevó todavía más la temperatura política en un caso que ya sacude a Morena y que ha comenzado a golpear directamente a figuras cercanas al poder en Sinaloa. Lo que hace apenas unos días parecía una crisis focalizada en Rocha Moya, ahora amenaza con extenderse hacia otros perfiles del oficialismo.
Enrique Inzunza, en el centro de las acusaciones
Ricardo Anaya aseguró que el nombre de Enrique Inzunza aparece dentro del documento del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionado con la acusación contra Rocha Moya.
De acuerdo con el legislador panista, Inzunza sería la “segunda persona señalada” dentro del expediente que, según afirmó, ya fue avalado por un gran jurado estadounidense y derivó en una orden de aprehensión.
Por ello, insistió en que ambos casos deben recibir el mismo tratamiento legal y político.
La acusación representa un golpe particularmente delicado para Morena porque Inzunza no es un actor menor dentro del grupo político sinaloense. Su cercanía con Rocha y su peso dentro de la estructura morenista convierten el señalamiento en un problema que va más allá de una disputa partidista: coloca bajo sospecha a una parte importante del aparato político estatal.
Morena enfrenta una crisis que ya no puede minimizar
Mientras Morena intenta contener el impacto político del caso, la oposición endurece el discurso y busca instalar la narrativa de una red de protección desde el poder.
El tono de Anaya refleja precisamente eso: la idea de que el gobierno federal podría estar actuando con lentitud frente a acusaciones extremadamente graves provenientes de Estados Unidos.
