En México, como en otros países donde las dictaduras se construyen y se fortalecen la censura se ha transformado, ahora no solo son las agresiones contra periodistas, no solo son el crimen organizado, sino el Estado, encargado de proteger el derecho a la libertad de expresión y de prensa, es el principal agresor.
Así lo reveló el informe de la organización Artículo 19 “Estructuras del silencio: censura, opacidad y vigilancia", en el que se alerta la creciente agresión contra el gremio. Porque actualmente, la violencia contra periodistas y comunicadores no es solo física, también a través de las instituciones de gobierno.
Al respecto, el informe de 2025 reveló que se han pronunciado prácticas como el acoso judicial, el hostigamiento institucional, las campañas de desprestigio y el bloque informativo.
Ley Censura, un ejemplo del control de la libertad de expresión
La organización alerta que México no sólo enfrenta solamente violencia criminal contra periodistas; también enfrenta también violencia institucional a través de estas prácticas.
El ejemplo de ello es la Ley Censura, aprobada en el Senado en junio de 2025 por el partido en el poder y sus aliados, con el que se busca a través de modificaciones a la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, controlar la libertad de expresión y medios de comunicación al centralizar el control del espectro y reemplazar al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) por una agencia gubernamental.
Qué prácticas son usadas por el Estado mexicano contra los periodistas y comunicadores
De acuerdo con el informe de la organización Artículo 19, estos son los principales mecanismos que se usan desde el Estado para coartar la libertad de expresión.
- abuso de poder
- acoso judicial
- hostigamiento institucional
- bloqueo informativo
- campañas de desprestigio
- y uso político de estructuras públicas
"Detector de mentiras", el mecanismo para desacreditar a disidentes del régimen
El informe reconoce que ha disminuido en el actual sexenio la estigmatización contra periodistas, en comparación con la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), donde hubo una con ataques verbales y sistemáticos contra la prensa.
Sin embargo, persisten mecanismos para desacreditar a las voces críticas a través del "Detector de Mentiras", además del aumentó el uso de leyes y procesos administrativos y la hostilidad se trasladó a actores estatales y locales.
El organismo puntualiza que si bien la presión contra la prensa por parte del Estado se descentralizó mas no desapareció, por el contrario, se sofisticó a través del “menos confrontación verbal, más uso del aparato institucional”.
La libertad de expresión, piedra angular de las democracias, se ve desprotegida por el Estado, encargado de garantizar su protección, al ser el primero en ejercer violencia contra quienes la usan a través de estos mecanismos sofisticados.
