Otra vez Rubén Rocha Moya pidió licencia. Y otra vez, su salida temporal del gobierno de Sinaloa abrió una tormenta política que Morena no ha logrado cerrar.
El Congreso estatal aprobó por unanimidad la solicitud presentada por el gobernador, de acuerdo con lo informado durante la sesión por el diputado Manuel de Jesús Guerrero.
Pero el problema va más allá del trámite legislativo. La licencia ocurre en medio de cuestionamientos de la oposición y de un debate cada vez más incómodo para Morena sobre la situación política de Sinaloa.
☝️El caso de Rocha Moya (@rochamoya_) se ha convertido en un espectáculo que raya en lo ridículo
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) August 25, 2026
El Gobierno de @PartidoMorenaMx pasó de desafiar al presidente #Trump a protegerlo descaradamente.
La discusión sobre sus licencias temporales como gobernador es solo un distractor,… pic.twitter.com/ayTXxBQQcC
Defensa, reclamos y señales cruzadas
Gerardo Fernández Noroña salió en defensa de Rocha Moya y reprochó las críticas contra el gobernador con licencia. Del otro lado, la panista Lilly Téllez afirmó que la licencia no basta y exigió que el mandatario enfrente los señalamientos que, según sostuvo, existen en Estados Unidos.
En Culiacán, opositores volvieron a protestar contra el rochismo y algunos pidieron que Rocha Moya sea llevado ante la justicia estadounidense.
El priista Manuel Añorve también habló de un distanciamiento dentro de Morena y de contradicciones alrededor del caso. Así, una licencia que debía ser un trámite terminó convirtiéndose nuevamente en un problema político.
