Que "no pasa nada”, dice el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya cuando afuera, la tormenta apenas empieza. En medio de acusaciones formales del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico salió ante medios con un mensaje que parece más una consigna que una explicación: tranquilidad absoluta, agenda intacta y respaldo por parte del gobierno.
“Estamos tranquilos, trabajando por Sinaloa, no va a pasar nada”, soltó, como si el señalamiento, que incluye delitos que en Estados Unidos podrían escalar hasta cadena perpetua, fuera un trámite menor. Confirmó que ya habló con la Presidenta, aunque sin ofrecer detalles: “Hablamos… sí, claro hay apoyo”.
“No va a pasar nada y no voy a decir nada”
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) April 29, 2026
Así la respuesta del narcogobernador de Sinaloa
Rocha Moya dice que ya habló con la presidenta
Asegura que permanecerá en el estado pic.twitter.com/Lz1gBXwnfC
Acusaciones de EU: narcotráfico y presunta red de protección en caso Rocha Moya
El contraste no es menor. Mientras el gobernador reduce el tema a una cuestión de tiempos institucionales, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo coloca en el centro de una presunta red de protección al Cártel de Sinaloa, particularmente a la facción de “Los Chapitos”.
Las acusaciones incluyen conspiración para el tráfico de drogas, colaboración con estructuras criminales, uso de cargos públicos para facilitar operaciones ilícitas y manejo de armas. La narrativa estadounidense señala que funcionarios habrían permitido el flujo de fentanilo, cocaína, metanfetamina y heroína hacia territorio norteamericano, a cambio de sobornos millonarios.
No se trata de un señalamiento aislado. La lista incluye a funcionarios estatales y municipales, perfiles de seguridad, fiscalía y administración. Un entramado completo, según la acusación, que habría operado desde dentro del aparato público.
“No voy a decir más”: Rocha evade las preguntas
Ante preguntas directas, Rocha Moya optó por el repliegue. “No voy a declarar más”, repitió. Dijo no haber sido informado oficialmente sobre posibles medidas como el retiro de visa y aseguró que se enteró por comunicados. Tampoco profundizó sobre otros implicados ni sobre el alcance de la investigación.
Su mensaje a la ciudadanía fue directo: “Que estén tranquilos”. Y, por si quedaban dudas, reiteró que no habrá cambios en su agenda: “No se detiene ninguna actividad”, a pesar de las graves acusaciones de narcotráfico.
