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Rusia bombardea en Kiev una histórica catedral ¿Qué dice el Derecho Internacional sobre atacar templos religiosos?

Un ataque ruso con misiles y drones provocó el incendio de la Catedral de la Dormición en Kiev. El alcance del derecho internacional sobre bombardeos a patrimonio cultural.

Ataque ruso en Kiev destruye catedral histórica
|Reuters

Un masivo ataque con misiles y drones perpetrado por las fuerzas armadas de Rusia durante la madrugada de este lunes 15 de junio de 2026 provocó el incendio de la Catedral de la Dormición, ubicada en el histórico complejo del Monasterio de las Cuevas (Pechersk) en Kiev. La incursión militar, que dejó un saldo de cinco personas muertas y 35 heridas en la capital ucraniana, destruyó el techo del inmueble religioso fundado en el siglo XI. El hecho coincide con el inicio formal del proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea en Luxemburgo y ha reactivado el debate internacional sobre las violaciones a los tratados que protegen los bienes culturales y de culto en contextos de guerra.

Según declaraciones del sacerdote local Rafail y del gobernador militar de Kiev, Timur Tkachenko, el incendio de las cúpulas doradas se originó presuntamente por la caída de restos de proyectiles interceptados en medio de una oleada que sumó 70 misiles y más de 600 drones a nivel nacional. Pese a tratarse de un aparente impacto colateral por escombros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) condenó formalmente la destrucción, recordando que el complejo cuenta con la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad.

¿Qué menciona el Derecho Internacional sobre bombardear iglesias?

El bombardeo de recintos religiosos, monumentos históricos y centros culturales está estrictamente regulado y prohibido por múltiples tratados internacionales, los cuales determinan que el daño deliberado a estos espacios constituye un crimen de guerra. El marco legal internacional obedece estos puntos fundamentales:

1. La Convención de La Haya de 1954Este tratado está dedicado exclusivamente a la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado. El documento establece que los Estados contratantes (tanto Rusia como Ucrania son firmantes) deben abstenerse de dirigir cualquier acto de hostilidad contra bienes culturales, lo que incluye templos religiosos, catedrales, museos y sitios arqueológicos. La convención prohíbe explícitamente el uso de estos recintos para fines que puedan exponerlos a la destrucción (como almacenar armamento o acuartelar tropas).

2. Los Convenios de Ginebra (Protocolo I de 1977)El Artículo 53 del Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra prohíbe de forma tajante:

  • Cometer actos de hostilidad dirigidos contra los monumentos históricos, obras de arte o lugares de culto que constituyen el patrimonio cultural o espiritual de los pueblos.
  • Utilizar tales bienes en apoyo del esfuerzo militar.
  • Hacer de tales bienes el objeto de represalias.

3. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI)El Artículo 8(2)(b)(ix) del Estatuto de Roma define como un crimen de guerra el hecho de "dirigir intencionalmente ataques contra edificios dedicados a la religión, la educación, las artes, las ciencias o la beneficencia, los monumentos históricos, los hospitales y los lugares en que se agrupa a enfermos y heridos, siempre que no sean objetivos militares".

Hay una excepción legal sobre "Necesidad Militar"

El derecho internacional contempla una única excepción conocida como necesidad militar imperativa. Si una fuerza combatiente utiliza una iglesia, catedral o mezquita como puesto de observación, nido de ametralladoras, almacén de municiones o base de operaciones, el inmueble pierde automáticamente su estatus de protección especial y se convierte en un objetivo militar legítimo.

Sin embargo, para proceder con un ataque bajo esta excepción, las fuerzas atacantes deben cumplir con los principios de proporcionalidad y precaución, emitiendo advertencias previas siempre que las circunstancias lo permitan y buscando minimizar los daños colaterales a la estructura.

En el caso específico de la Catedral de la Dormición, las autoridades eclesiásticas y el obispo Avraamii —quien coordinó la evacuación de íconos antiguos y reliquias históricas de los catacumbas medievales— confirmaron que el recinto operaba exclusivamente para actividades litúrgicas y de resguardo civil. Al no existir evidencia de uso militar dentro del monasterio, el daño generado por la ofensiva aérea rusa se suma a los expedientes de investigación por la destrucción sistemática del patrimonio cultural ucraniano, que en las últimas 24 horas también registró afectaciones en el Museo de Arte de Járkov y el centro de exposiciones Art Arsenal de Kiev.

Notas

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