Nadie sospechó de él al principio. Entró a la óptica ubicada en la calle Francisco I. Madero, CDMX, con el porte de un cliente serio y educado. Sin embargo, las cámaras de seguridad revelaron la verdad: mientras fingía revisar los modelos, el hombre terminó siendo un ladrón y aprovechó descuidos para ocultar entre su ropa dos pares de lentes de marcas exclusivas.
Robo en Centro Histórico fue de 25 mil pesos
Para una óptica pequeña, el daño no es menor. Los trabajadores detallaron que uno de los lentes robados tiene un costo de 10 mil 999 pesos, mientras que el segundo alcanza los 13 mil 999 pesos.
Esta pérdida afecta directamente a los ingresos del establecimiento y, sobre todo, a los bonos de productividad de quienes ahí laboran, pues el robo impacta en las cuentas finales del mes.
El impacto psicológico de un robo: Vivir con miedo al cliente
Más allá del dinero, lo ocurrido ha dejado una huella emocional en los colaboradores. Mencionan que ahora trabajan bajo un estado de alerta constante y desconfianza.
Para intentar frenar futuros incidentes, el negocio ha tenido que cambiar su dinámica: ahora, mientras unos atienden, dos personas se dedican exclusivamente a monitorear las cámaras en tiempo real.
🚨👮♂️ El 22 de febrero, agentes de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) detuvieron a un grupo de presuntas farderas que fueron señaladas por sustraer mercancía de manera ilícita dentro de una plaza comercial en la CDMX pic.twitter.com/hIbHAozSOS
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) February 25, 2026
Redes sociales lo señalan como “cliente frecuente” del robo
Tras difundir las imágenes en internet, la respuesta de los usuarios fue inmediata. Varias personas aseguran haberlo visto cometiendo actos similares en centros comerciales y otras zonas donde vive. Este tipo de delincuentes, conocidos como farderos, suelen aprovechar su apariencia inofensiva para pasar desapercibidos ante los empleados.
Hasta 10 años de cárcel por robo hormiga
Aunque parezca un delito menor, el “robo hormiga” tiene consecuencias graves. Legalmente, el apoderarse de algo que no te pertenece está tipificado como robo y, dependiendo del valor de lo sustraído, las penas pueden ir de 2 a 10 años de prisión.
Las autoridades recalcan que este es el delito más frecuente en los comercios de México, según datos del INEGI.
¡Se llevan de todo!
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) January 13, 2024
Varias personas han sido sorprendidas robando productos en tiendas departamentales. Les dicen #farderos y esta modalidad de #robo va en aumento.
Una nota de @cesarmendez28 pic.twitter.com/XdjeJw3You
La importancia de la denuncia y la vigilancia
Muchos pequeños negocios no tienen dinero para contratar seguridad privada que pueda retener a los delincuentes y entregarlos a la policía. Por ello, la recomendación principal sigue siendo denunciar formalmente.
Además, se sugiere que los negocios compartan información para crear “listas negras” de estos sujetos y evitar que sigan afectando el patrimonio de las familias que viven del comercio.