¿Cae la quincena y no te alcanza para nada? Cobrar por quincena puede hacer que el dinero parezca suficiente al principio y escaso antes de recibir el siguiente pago. Para evitarlo, una buena estrategia es dividir tus ingresos desde el día de pago, separar primero los gastos indispensables y asignar una cantidad para ahorro, gastos variables y posibles imprevistos.
Organiza tus quincenas y sobrevive al mes
Elabora una lista con todos tus ingresos mensuales, es decir el dinero que obtienes por el trabajo que haces o cualquier otro motivo que pueda incrementar tu patrimonio; incluye tu salario y, si tienes ingresos adicionales, también anótalos, por ejemplo, venta de postres, apoyos familiares. Al final, suma el total de tus ingresos.
En otra columna de la lista escribe tus gastos mensuales. Comienza por los gastos indispensables, como renta, alimentación, transporte, gasolina, salidas, luz, agua, internet y educación.
Después de registrar los ingresos, los gastos mensuales, incluye el pago de tus deudas, ya que forman parte de tus compromisos financieros. Después registra los gastos personales y de entretenimiento. Una vez que los tengas completos, suma todos tus gastos.
Después debes de restar el total de tus gastos al total de tus ingresos, el resultado de eso te indicará cuál es tu situación financiera actual.

¿Te alcanza o no te alcanza la quincena?
Si el resultado es positivo, significa que te sobró dinero. Esto indica un buen manejo de tus finanzas y es una oportunidad para comenzar a ahorrar, ya sea para una meta específica o para un fondo de emergencia.
Pero si tu resultado fue negativo, quiere decir que tus gastos son mayores a tus ingresos, por lo que es importante hacer ajustes para evitar problemas financieros.
Para tratar de hacer el ajuste después de un resultado negativo, puedes empezar por revisar en qué gastos puedes reducir o eliminar, priorizar necesidades sobre gustos y evitar compras impulsivas.
