tva (1).png

La joya neogótica de México tallada a mano que tardó 75 años en construirse y es casi tan grande como la Catedral de Guadalajara: Templo Expiatorio

Descubre el Templo Expiatorio de Guadalajara, una joya neogótica tallada a mano que tardó 75 años en construirse y sorprende por su tamaño e historia.

Templo-Expiatorio-de-Guadalajara_-la-joya-neogótica-tallada-a-mano-que-tardó-75-años-en-construirse_1.webp
Descubre el Templo Expiatorio de Guadalajara, una joya neogótica tallada a mano que tardó 75 años en construirse y sorprende por su tamaño e historia.|Parroquia el Expiatorio Eucarístico de Guadalajara

El Templo Expiatorio de Guadalajara es uno de los edificios más impresionantes de México y una de las postales más reconocibles de la capital jalisciense. Ubicado en la colonia Americana, este recinto sorprende por sus dimensiones, su arquitectura neogótica y una historia de construcción que se extendió durante 75 años, un periodo que atravesó revoluciones, crisis económicas y cambios de generaciones enteras.

Aunque muchos visitantes llegan a pensar que se trata de la catedral de la ciudad por su monumentalidad, la realidad es que el Templo Expiatorio de Guadalajara posee una historia propia; su construcción comenzó en 1897 y concluyó formalmente en 1972, convirtiéndose en una de las obras religiosas más ambiciosas levantadas en el occidente del país.

Un proyecto que nació a finales del siglo XIX

La historia del templo comenzó el 15 de agosto de 1897, cuando fue colocada la primera piedra en un terreno que entonces se encontraba en las afueras de Guadalajara; el objetivo era crear un recinto dedicado al Santísimo Sacramento y, desde el inicio, el proyecto despertó un enorme interés entre los habitantes de la ciudad.

La ceremonia reunió a autoridades religiosas, representantes de la sociedad tapatía y cientos de ciudadanos que acudieron para presenciar el nacimiento de una obra que terminaría convirtiéndose en un símbolo de Guadalajara. Las calles fueron adornadas para la ocasión y el evento contó incluso con música y fuegos artificiales.

¿Por qué el Templo Expiatorio tiene estilo neogótico?

Uno de los elementos que más llama la atención del edificio es su diseño inspirado en las grandes iglesias medievales europeas; tras varios proyectos iniciales, la propuesta que terminó marcando el rumbo de la construcción fue revisada por el arquitecto italiano Adamo Boari, quien años después también participaría en el desarrollo del Palacio de Bellas Artes.

El resultado fue un templo de influencia neogótica con altas bóvedas, vitrales monumentales, arcos apuntados y una torre que domina el paisaje urbano, su apariencia recuerda a algunas construcciones italianas de la Edad Media, una característica poco común en la arquitectura religiosa mexicana.

Datos que sorprenden

  • La construcción tardó aproximadamente 75 años.
  • Su superficie ronda los 3 mil 800 metros cuadrados.
  • Fue levantado con una importante cantidad de trabajo en cantera tallada.
  • Su torre y sus vitrales son considerados entre los elementos más representativos del templo.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: LA OBRA QUE GAUDÍ CONSTRUYÓ FUERA DE CATALUÑA CON MILES DE AZULEJOS Y EL GIRASOL COMO PROTAGONISTA; NO LA TERMINÓ POR UN CAPRICHO DE SU PROPIETARIO

La obra que sobrevivió a la Revolución y cambió de arquitectos

La construcción avanzó durante los primeros años del siglo XX; sin embargo, cuando parecía que el Templo Expiatorio avanzaba sin obstáculos, la Revolución Mexicana cambió el rumbo de la historia.

La falta de recursos paralizó los trabajos y, además, el proyecto perdió a dos figuras clave: el ingeniero Salvador Collado falleció en 1909 y el arquitecto italiano Adamo Boari regresó a Europa, dejando inconclusa una obra que tardaría décadas más en completarse.

Décadas después, el arquitecto tapatío Ignacio Díaz Morales asumió la dirección de la obra y realizó importantes modificaciones estructurales y estéticas. Bajo su supervisión se redefinieron elementos interiores, se fortaleció la estructura y se consolidó la imagen que hoy identifica al templo.

El templo que tardó tres cuartos de siglo en levantarse

Cuando el Templo Expiatorio quedó concluido en 1972, habían pasado 75 años desde aquella ceremonia de 1897 en la que se colocó la primera piedra.

Durante ese tiempo, la obra sobrevivió a la Revolución Mexicana, cambios de arquitectos, problemas económicos y modificaciones al proyecto original. Por sus muros pasaron Salvador Collado, Adamo Boari, Luis Ugarte e Ignacio Díaz Morales, quien terminó convirtiéndose en la figura clave de la construcción.

Hoy, más de medio siglo después de su inauguración, el Expiatorio sigue siendo uno de los edificios más fotografiados de Guadalajara y una de las mayores joyas neogóticas de México.

Tags relacionados

Notas

App EnVivo Logo
EN VIVO