El asesinato de dos maestras al interior de la preparatoria Antonio Makarenko en Lázaro Cárdenas, Michoacán, expone una realidad aterradora. Lejos de ser un caso aislado, este doble homicidio reaviva las alertas por una ola de violencia que azota las aulas de todo el país desde hace años.
El uso de armas de fuego y armas blancas por parte de menores de edad transforma los planteles escolares en escenarios de luto frente a la mirada inactiva de las autoridades.
¿Qué pasa con las escuelas en México? Así van los ataques
El trágico episodio de este 24 de marzo obliga a recordar el pánico vivido el 10 de enero de 2020 en el Colegio Cervantes de Torreón, Coahuila. Aquel día, un niño de apenas 11 años de edad asesinó a dos personas e hirió a otras seis con un arma de fuego para después quitarse la vida.
La desgracia cuenta con un antecedente similar en el estado de Nuevo León. El 18 de enero de 2017, un alumno del Colegio Americano del Noreste en Monterrey ingresó a su salón de clases con una pistola, lesionó a tres de sus compañeros, asesinó a una maestra y luego se suicidó.
🚨 Violencia en escuelas preocupa
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 25, 2026
El doble homicidio de maestras en Lázaro Cárdenas, Michoacán, revive una alarmante serie de casos donde menores han usado armas dentro de planteles.
Una problemática que sigue encendiendo focos rojos en México.
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Armas en las mochilas de la capital y el Valle de México
La Ciudad de México y su zona metropolitana también acumulan episodios funestos donde el fácil acceso a las armas cobra facturas mortales.
- Atizapán de Zaragoza (Mayo 2014): La escuela secundaria Gustavo Baz Prada fue escenario de un homicidio cuando un menor de 15 años disparó contra su compañero de 13 años.
- Azcapotzalco (2017): Dos adolescentes de 15 y 17 años balearon a un estudiante dentro de las instalaciones del Conalep.
- Iztapalapa (2021 y 2022): En 2021, un estudiante de 14 años se disparó en la cabeza frente a sus compañeros en una secundaria y perdió la vida en el hospital. Un año después, otro alumno de 12 años logró introducir un arma calibre 9 milímetros a la escuela República de Chile y se disparó de forma accidental en un dedo.
Las agresiones no se limitan a las balas. En septiembre de 2025, el terror regresó a las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cuando un alumno del CCH Sur asesinó a un compañero con un arma blanca e hirió a un empleado administrativo.
La lista de agresiones crece sin freno, evidencia innegable de un problema profundo de seguridad y desatención que los gobiernos son incapaces de contener.