La libertad finalmente tocó a la puerta de Tomás Gabriel Crisanto. Después de pasar casi 13 años encerrado en el penal de Almoloya de Juárez, en el Edomex, este hombre pudo caminar hacia la calle como un hombre libre.
Su pecado no fue un delito, sino un sistema que no supo escucharlo a tiempo.
Tomás fue acusado de un homicidio que no cometió, y durante más de una década, su voz no fue tomada en cuenta por una barrera que parece increíble en estos tiempos: el idioma.
Juicio de Tomás se llevó a cabo sin que él hablara español
El caso de Tomás llegó a las manos del Poder Judicial del Estado de México, donde se descubrió una falla grave en su proceso. Cuando lo sentenciaron, no contó con un intérprete ni con una defensa que conociera su lengua y su cultura.
Básicamente, Tomás fue juzgado y encerrado sin que nadie le explicara realmente qué estaba pasando en su propio idioma, lo que violó todos sus derechos.
Estuvo 13 años preso por un error
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 19, 2026
Tomás Gabriel Crisanto salió libre tras casi 13 años en Almoloya de Juárez por un homicidio que no cometió. Su único "delito" fue no hablar español y no tener un intérprete que lo defendiera.
El Poder Judicial del Edomex determinó que se… pic.twitter.com/OaFbQUCT1F
El tiempo tras las rejas: superación y artesanía
A pesar de la injusticia, Tomás no se dejó vencer por el encierro. Durante esos 13 años en prisión, aprovechó el tiempo para crecer; logró terminar la primaria y se convirtió en un experto elaborando artesanías.
Estas actividades fueron su refugio mientras esperaba que alguien revisara su expediente y se diera cuenta de que él no debía estar ahí.
Tomás se reencuentra con su familia
"Éramos una familia feliz, unidos", recuerda Tomás con nostalgia. Antes de entrar a la cárcel, él, su esposa y su hija eran inseparables.
Su mayor sueño siempre fue regresar a ese hogar que dejó pausado hace más de diez años. Sin embargo, al salir, se encontró con una realidad agridulce: las ganas de salir adelante siguen ahí, pero falta alguien muy importante en la mesa.
Tras 12 años en prisión a pesar de tener amnistía, y días de plantón frente a la FGJEM, liberan al preso indígena Tomás Gabriel Crisanto https://t.co/fBHKYBclfO pic.twitter.com/XuITzAypVH
— Apocaliptic (@apocalipticmx) February 17, 2026
Hija de Tomás falleció mientras él estaba en la cárcel
No todo fue aprendizaje en la cárcel; Tomás también vivió momentos desgarradores. El más difícil ocurrió en el 2020, cuando su hija falleció a causa de una enfermedad que no tenía cura.
"Me duele porque no pude estar ni un rato con ella", confesó con tristeza. Estar preso por algo que no hizo le quitó la oportunidad de abrazar a su hija por última vez, una herida que la libertad apenas comienza a sanar.
Echarle ganas: el nuevo camino de Tomás
Hoy, de vuelta con su esposa, Tomás Gabriel busca recuperar el tiempo perdido. Aunque el pasado fue injusto, su mirada está puesta en el futuro y en el trabajo duro que siempre lo ha caracterizado.
