¡(China) Los devorará en el primer año! Con esa frase, Donald Trump lanzó una nueva embestida contra Canadá, luego de que el gobierno canadiense se opusiera a un proyecto de defensa vinculado a Groenlandia, territorio que el mandatario estadounidense considera estratégico para la seguridad de América del Norte.
El mensaje, difundido por Trump en redes sociales, expone una creciente fricción entre su país y Ottawa, alimentada por el rechazo canadiense a iniciativas que, desde su perspectiva, implican presiones políticas o alteraciones al equilibrio geopolítico en el Ártico.
Desde la óptica del Trump, la negativa de Canadá no sólo debilita la protección regional, sino que abre espacio para el avance de China, a la que acusa de aprovechar las divisiones entre aliados occidentales para ampliar su influencia estratégica.
Trump acusa a Canadá de bloquear un proyecto clave de defensa
Trump ha insistido en que la seguridad del hemisferio norte requiere una arquitectura de defensa antimisiles más amplia, asociada a lo que ha descrito como una “Cúpula Dorada”, un sistema que, según él, protegería tanto a Estados Unidos como a sus aliados.
Sin embargo, Canadá ha rechazado respaldar cualquier esquema que no cuente con consensos multilaterales claros, particularmente dentro del marco de la OTAN, y ha expresado reservas sobre proyectos que involucren directamente a Groenlandia.
Groenlandia, el Ártico y el nuevo frente geopolítico
Groenlandia se ha convertido en un punto neurálgico de la disputa global por el control del Ártico, una región cada vez más relevante por rutas comerciales, recursos naturales y seguridad militar.
Trump ha reiterado que Estados Unidos debe liderar la defensa de la zona, mientras Dinamarca y el propio gobierno groenlandés han dejado claro que su soberanía no está en negociación y que cualquier cooperación debe respetar acuerdos internacionales.
Canadá responde desde Davos sin confrontación directa
La tensión escaló tras el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza donde el primer ministro canadiense Mark Carney lanzó un mensaje a Trump.
Sin mencionarlo, Mark Carney defendió la soberanía territorial, rechazó la coerción económica entre aliados y advirtió sobre el uso de la seguridad como herramienta de presión política.
"The middle powers must act together because if we're not at the table, we're on the menu."
— DW News (@dwnews) January 21, 2026
In Davos, Canada's Prime Minister Mark Carney said his nation stands with Greenland amid Trump's pursuit of the world's largest island and sharply criticized the US-led global order. pic.twitter.com/yXDGXwDtUc
China: el argumento central de la advertencia de Trump
Para Trump, el desacuerdo con Canadá no es solo bilateral. El presidente ha colocado a China como el gran beneficiario de las divisiones entre países occidentales, asegurando que cualquier vacío estratégico en el Ártico sería aprovechado por Pekín.
Ese discurso refuerza una narrativa recurrente en su política exterior: aliados que, según él, se benefician del paraguas de seguridad estadounidense mientras mantienen vínculos económicos con China.
