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Frente al boicot, millones eligen: TV Azteca responde por segundo día a Claudia Sheinbaum

La televisora denunció que el gobierno busca crear distractores para ocultar su corrupción y sus malos resultados, recordando que la libertad de expresión es un derecho de la gente y no un permiso del Estado.

TV Azteca responde a Claudia Sheinbaum por segundo dia consecutivo.
TV Azteca responde a Claudia Sheinbaum por segundo dia consecutivo sobre orden de no verlo|Gobierno de México.

La presidente de México volvió a tomar la decisión de enfrentarse con TV Azteca y con los millones de mexicanos que diariamente sintonizan su señal. Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria reiteró sus ataques contra la televisora, actuando una vez más como operadora política y dejando de lado su rol como estadista. Ante la insistencia de sus declaraciones, la empresa informativa emitió una postura contundente para desmentir los señalamientos de Palacio Nacional.

En primer lugar, la televisora aclaró que si el fondo del debate es el derecho a la información, el llamado infructuoso de la presidenta para boicotear la señal vulnera el derecho constitucional de los ciudadanos, pues en una auténtica democracia son las personas, y nunca el gobierno, quienes deciden cómo y por dónde informarse. Asimismo, calificó como lamentable que Sheinbaum intente escudarse bajo el argumento de que sus dichos son una "opinión personal", olvidando que representa al Estado mexicano y que sus palabras desde la tribuna pública constituyen juicios y condenas para censurar a los medios críticos.

Hechos documentados frente a los distractores del Gobierno

TV Azteca rechazó categóricamente la narrativa oficial que acusa la difusión de contenidos falsos, señalando que tal afirmación es una falacia. La empresa sostuvo que sus espacios informativos se sostienen con hechos documentados, datos públicos y testimonios verificables de la realidad del país. "Lo que verdaderamente les incomoda es que exhibamos la falta de resultados y el mal gobierno que han ejercido, pero eso no les da derecho a dictarles a los mexicanos qué ver", sentencia el documento institucional.

Respecto a los señalamientos presidenciales sobre el origen de la televisora, la empresa defendió que su adquisición hace más de 30 años fue un proceso totalmente legal, transparente y ampliamente documentado. Revivir ese tema tras tres décadas evidencia, a decir de la organización, la necesidad desesperada del Gobierno Federal de construir cortinas de humo y distractores para evitar que la opinión pública hable de los nexos con el crimen organizado, la corrupción rampante de sus liderazgos y la falta de resultados en la administración.

Un derecho ciudadano que no depende de concesiones políticas

La respuesta de la empresa pone el acento en que la presidente comete un grave error conceptual al tratar la libertad de expresión como si fuera una concesión o un permiso gubernamental que los medios tengan que agradecer. Por el contrario, se recordó que la libertad de prensa es un derecho inherente a la democracia que le pertenece a los ciudadanos para garantizar que reciban información plural, crítica y contrastada.

A lo largo de sus más de 30 años de historia, TV Azteca recordó su papel como un medio plural donde todas las voces tienen cabida, haciendo memoria de que en el año 2006, cuando casi todos los medios de comunicación en México le cerraron las puertas al líder moral del oficialismo, Andrés Manuel López Obrador, la señal de esta televisora se mantuvo abierta.

Con esa misma convicción democrática hacia los más de 33 millones de televidentes y 36 millones de usuarios en plataformas digitales que registraron tan solo el día de ayer, la organización ratificó que seguirá informando diariamente con la verdad y con hechos, sin ceder ante las presiones del poder.

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