No todos los gastos tienen el mismo efecto en tus finanzas. Mientras algunos pagos se consumen y desaparecen, otros pueden ayudar y sumar al ahorro o a la construcción de algún patrimonio. La llamada teoría del "yogur vacío" pone sobre la mesa si se están repartiendo realmente el dinero o los gastos cotidianos en pareja.
¿De qué trata la teoría del "yogur vacío"?
Un yogur, una despensa llena y una casa pueden parecer elementos sin relación alguna, pero sirven para explicar un problema financiero dentro de algunas parejas.
El "yogur vacío" es planteado por la periodista Titiou Lecoq, describe una dinámica en la que una persona asume la mayor parte de los gastos cotidianos, como la comida, la ropa o los productos para el hogar.
Mientras la otra persona destina recursos a bienes que conservan el valor a largo plazo, como la vivienda o el automóvil.
¿Cómo afecta la teoría del "yogur vacío"?
La metáfora hace referencia al dinero destinado al supermercado en productos que se consumen o una vez utilizados, ya no forman parte del patrimonio de quien los pagó.
Sin embargo, otros desembolsos pueden relacionarse con bienes duraderos como la casa o un carro.
Pero ¿cuál es el problema de esto? El problema aparece cuando, de manera constante, una persona paga principalmente lo primero y la otra concentra los pagos en el patrimonio.
Esta teoría plantea que la distribución puede parecer equilibrada en el día a día, pero realmente genera una diferencia patrimonial con el paso del tiempo.
La idea no significa que pagar el super sea malo o que aportar al patrimonio sea mejor; el punto es revisar qué está aportando cada integrante de la pareja y qué capacidad tiene cada uno para ahorrar, invertir o construir un patrimonio propio.
Presupuesto en pareja
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) menciona que hablar de dinero en pareja puede ser cero romántico, pero hacerlo se puede convertir en un equipo para sus finanzas.
Para que el presupuesto en pareja funcione, existen algunos principios que conviene sentarse a platicar para considerarlos, entre ellos:
- La comunicación abierta y honesta: Deben hablar de cuánto ganan, qué deudas tienen, cuáles son sus hábitos de gasto y qué esperan a un futuro.
- Elección del método de manejo del dinero: Los métodos más comunes son tener cuentas separadas, una sola cuenta, o tener un modelo mixto, donde cada uno conserva su propia cuenta pero administran, ahorran y pagan gastos juntos.
- Asignación de montos: gastos fijos, gastos variados, ahorro y fondo de emergencias y deudas, si es que las hay.
- Mantener independencia financiera
No todo es miel sobre hojuelas. Entre los retos más comunes al llevar un presupuesto en pareja, están enfrentar juntos la realidad financiera como deudas, malos hábitos o gastos altos.
Cuando se organizan desde el principio, hablan claro y trabajan como equipo, el presupuesto se vuelve una forma real y práctica.
