Carlos, papá de Fernanda y Ariatna, confiesa en la clínica de emociones que se siente desesperado. Él tiene una ferretería y con ella ha podido sacar adelante a su familia, pero ahora se ha tenido que hacer responsable de sus nietos y de los hijos de la pareja de su hija Ariatna. Además, arremete contra Mauricio porque no se ha comportado a la altura con Ariatna al no reconocer a los hijos que tuvo con ella. Ariatna le responde y revela que él trató mal a su mamá; él asegura que está haciendo un esfuerzo por cambiar. ¿Debería seguir viendo por el bienestar de sus nietos y de los otros niños?