Fernando no entiende por qué opina Sonia si él y Leticia se la pasan bien; niega ser un ‘roba pensiones’, sólo que Leticia sabe que vale la pena mantenerlo. Fernando acepta que siempre le ha gustado que lo consientan y advierte que lo seguirá haciendo mientras pueda. Aunque Fernando niega prostituirse, acepta que se deja consentir a cambio de satisfacer sexualmente mujeres mayores. Según Fernando, Leticia es su única clienta, pero Rocío tiene pruebas de lo contrario. Lo peor: ¡Leticia pensaba conocer a los padres de Fernando!