La hija de María está estabilizada y medicada; Teresa no tenía por qué pegarle. Teresa asegura que Banny, la hija de María, está muy mal, pues inventa cosas y pretende que no le pase nada. Banny dice que la golpearon sólo por decir la verdad y revela que nadie la defendió. María advierte que, de seguir así, la van a conocer.