A Rubén le gusta la hija de su compadre y no ve nada de malo en ‘hacer su lucha’, pues cree que es una chica que vale la pena. Rubén asegura ser un buen partido, pero dice que le la familia de su compadre le hace el feo por su edad. Leonardo asegura que su compadre Rubén es un cínico, pero él lo niega. Rubén dejó de ver a Vania cuando ella tenía sólo cinco años; la volvió a ver veinte años después y le encantó. Rubén revela que ya ha salido a escondidas con Vania y cuenta que ya le ha regalado un celular, pero Rubén niega que la está comprando.