Sandra asegura que, mientras su esposo no abandone la responsabilidad que tiene con su familia, ella no tienen problema en que tenga amante. Por otro lado le pide a sus hijos que entiendan: no se rompe una familia, sólo se hace más grande. Si a Sandra no le afecta que su marido tenga amante, ¿por qué a ellos sí les importaría? Sandra acepta ser sumisa y haber estado sometida durante casi veinte años. Después de los cuestionamientos de Rocío, Sandra revela que no se siente cómoda con la idea de compartir cama con su esposo y la amante de él; confiesa que su esposo le ha advertido que podría quitarle las pollerías.