Sharon asegura que unas copitas de más no es alcoholismo y no entiende por qué la molestan, si sólo toma para relajarse. Además, ella cree que mientras no descuide a su su hija y cumpla como madre, no pasa nada. Sharon niega rotundamente ser alcohólica, aunque bebe diario en el trabajo; confiesa que toma uno o dos litros de alcohol diario. Revela que prefirió beber alcohol antes de amamantar a su bebé, pero sigue negando padecer alcoholismo. ¿Sharon entenderá que pone a su familia en riesgo por permanecer en estado inconveniente?