En la edición 12 de la Formula E, Nissan trasciende la competencia deportiva para convertir la pista en un escenario cultural sin precedentes. Más allá del e-race, la escudería presenta un monoplaza que no solo corre: cuenta una historia. Esta narrativa cobra vida a través de una pieza FOOH que revela el origen y significado del diseño especial que pilotarán Oliver Rowland y Norman Nato en el Mexico City e-PRIX, conectando dos raíces milenarias —Japón y México— a través del arte, la emoción y la tecnología. El diseño del monoplaza toma como punto de partida elementos icónicos de la cultura japonesa, como el árbol de cerezo y las flores de sakura, símbolos de la belleza efímera de la vida y del valor de vivir intensamente cada momento. Esta filosofía dialoga con la fuerza espiritual mexicana mediante la técnica wixárika, un encuentro cultural que se despliega visualmente en el FOOH y que honra el pasado mientras proyecta esperanza hacia el futuro. No se trata solo de una intervención estética, sino de una declaración de valores compartidos: respeto, honestidad y la fuerza del trabajo como semillas de plenitud.
Este proyecto adquiere mayor relevancia si se considera el contexto deportivo. En la temporada 11 de Formula E, Nissan Formula E Team ganó el Mexico City e-PRIX y el campeonato de pilotos con Oliver Rowland, colocando a la escudería en la mirada global. Para la temporada 12, la marca decide capitalizar esa atención llevando a México simbólicamente a correr en la pista, una idea que se introduce y amplifica a través del FOOH antes de materializarse en el livery del monoplaza. El diseño incorpora colores profundamente ligados a la identidad nacional, como el rosa presente en los cherry blossoms, asociado a la esperanza y la renovación. A ello se suman símbolos cargados de significado: el ojo de Dios como protección y claridad, los venados como guías sagrados, el maíz como abundancia y las plantas sagradas como sabiduría ancestral, elementos que el FOOH destaca y contextualiza para el público.
Aunque el monoplaza no contará con chaquiras físicas, el diseño reproduce fielmente esta técnica artesanal reconocida a nivel mundial, desarrollada en colaboración con el artista wixárika César Menchaca y su equipo. Además, el público podrá conocer una réplica con chaquiras reales el día de la carrera en el Nissan e-VILLAGE.
Con esta acción —que integra arte, tecnología y una potente pieza FOOH— Nissan se posiciona como una marca pionera al llevar arte mexicano a una competencia internacional, reforzando su identidad como la marca que emociona, innova y conecta culturas a través de la movilidad eléctrica y el futuro hecho presente.