El mewing es una técnica de reeducación postural de la lengua que busca mejorar la estructura facial y definir la línea de la mandíbula. Su principio se basa en la ortotropía, que se refiere a la idea de que la posición de este órgano influye en el desarrollo de los huesos maxilares y la estética del rostro.
Aunque se ha popularizado en redes sociales, la técnica necesita de mucha constancia y de precisión para que se puedan notar los cambios en el tono muscular de la zona debajo de la barbilla. Hoy te presentamos algunos de los ejercicios fundamentales para dominarlo.
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Los 3 ejercicios de mewing para definir la mandíbula
- La postura de lengua total
No basta con tocar el paladar con la punta, lo que debes hacer es aplanar toda la lengua, incluyendo la parte trasera o la base, contra el cielo de la boca.
También necesitas imaginar que succipnas la lengua hacia arriba para que quede sellada contra el paladar, manteniendo los labios cerrados y los dientes rozándose suavemente.

- La deglución en bloque o mew swallow
Este ejercicio tiene el objetivo de fortalecer los músculos de la mandíbula, practica tragando sin mover los labios ni los músculos de la cara.
Al pasar saliva o agua, usa solo la lengua para empujar el líquido hacia atrás, manteniendo la presión contra el paladar. Esto entrena la lengua para quedarse en su sitio automáticamente.

- El chin tuck o recogimiento de barbilla
Mientras mantienes la lengua en el paladar, lleva la cabeza hacia atrás, creando una papada momentánea y manteniendo la mirada hacia enfrente.
Este ejercicio ayudará a alinear la columna cervical con la postura de la mandíbula y potenciará el efecto de estiramiento de los músculos del cuello.
Algunos expertos recomiendan controlar bien la respiración, ya que el mewing es imposible si respiras por la boca, todo el tiempo debes mantener la respiración por la nariz, cosa que también tiene beneficios adicionales para la salud respiratoria.
