Los ojos cansados pueden arruinar un look completo, por lo que una de las metas principales debe ser conseguir una mirada descansada y vibrante, aunque esto va más allá de las horas que pases durmiendo.
Muchas veces, los pequeños descuidos que cometemos en nuestras rutinas diarias pueden ser los que están saboteando la frescura de nuestro rostro. Aunque el cansancio suele atribuirse a la falta de sueño, hay otros factores externos que acentúan las ojeras y la inflamación.
Hoy te enseñamos cómo identificar estos errores para poder devolverle la vitalidad a tus ojos y proyectar una imagen mucho más saludable y juvenil.
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Los 3 errores que resultan en unos ojos cansados
- Falta de hidratación
Este es uno de los errores más comunes, ya que pocas personas saben que la piel del contorno de los ojos es mucho más fina que la del cuerpo, y carece de suficientes glándulas sebáceas.
No usar crema hidratante diseñada para esta zona puede provocar que la piel se cuartee y pierda luminosidad.

También es importante no frotar esta zona con fuerza, ni usar materiales que pueden generar microlesiones, oscurecer la zona y acentuar las ojeras.
- Exposición prolongada a pantallas
La fatiga digital, que se consigue tras pasar horas y horas enfrente de un monitor o del celular, reduce la frecuencia de parpadeo, que a su vez reseca el globo ocular y tensa los músculos que rodean a los ojos.
Esta tensión muscular restringe la circulación sanguínea y provoca que la sangre se estanque, lo que hace que la piel tenga un tono violáceo o azulado. Los ojos con este tipo de fatiga pueden verse hundidos y sin brillo.

- Exceso de sodio y malos hábitos al dormir
De acuerdo con expertos, las dietas que son ricas en sal provocan que el cuerpo retenga líquidos que se acumulan fácilmente en el tejido laxo debajo de los ojos, creando las temidas bolsas.
Este efecto puede agravarse si se duerme boca abajo; al otro día podrías despertar con la mirada pesada e inflamada.
