La exfoliación capilar casera es uno de los métodos más eficientes y favoritos de los especialistas para conservar la salud del cuero cabelludo. Algunos ingredientes de cocina pueden servir para recetas de exfoliante y así no gastar una fortuna en productos especializados.
La limpieza profunda es importante porque al igual que la piel del rostro, el cuero cabelludo acumula capas de células muertas, sudor, sebo y residuos químicos de los productos que utilizamos diariamente.
Esta acumulación puede destruir los folículos pilosos, impidiendo que el cabello respire y "asfixiando" a la raíz, lo que resulta en caída de cabello, pérdida de brillo, de volumen y también de salud capilar.
Estos 7 ingredientes de cocina sirven para un exfoliante capilar casero
- Café molido
Los granos de café finamente molidos actúan como un exfoliante mecánico noble que arrastra las células muertas sin rayar la piel. Además, la cafeína penetra en el folículo, estimula la circulación sanguínea y promueve el crecimiento capilar.
- Azúcar mascabada o morena
Sus cristales redondeados disuelven las acumulaciones sebáceas de forma sutil. El azúcar se derrite gradualmente con el agua durante el masaje, lo que mitiga el riesgo de realizar una fricción excesiva sobre cueros cabelludos sensibles.

- Vinagre de manzana
Actúa como un alfa-hidroxiácido que disuelve el pegamento celular que mantiene pegados los residuos, además, regula el pH.
- Bicarbonato de sodio
Tiene un efecto alcalino y descompone la grasa más dura y los depósitos de cloro o minerales que se acumulan por el agua de la regadera. Absorbe malos olores y purifica la piel.
- Aceite de coco orgánico
Protege el largo del cabello al penetrar la hebra y evitar el quiebre mecánico, además de que nutre y calma el cuero cabelludo.

- Avena molida
Es ideal para personas que sufren picazón, resequedad o descamación. Reduce la irritación de forma inmediata y limpia los poros sin alterar los aceites esenciales.
- Sal marina fina
La sal de mar es rica en minerales esenciales como el magensio y el potasio, que fortalecen la barrera cutánea. Ayuda a sanar microlesiones y regula de forma drástica la sobreproducción de sebo.
