Cortar las uñas puede parecer una tarea fácil, pero si no lo haces correctamente pues puede que se te entierren. Esto causa dolor e incluso puede llegar a ocasionarte infecciones.
¡Fácil, rico y nutritivo! Aprende a preparar calabacitas rellenas: ingredientes y receta paso a paso
Lo importante es cortarlas de forma recta y no redondeada procurando dejar visibles las esquinas exteriores. Al redondear los bordes o cortarlas demasiado, la piel de los costados cubre la uña, provocando que esta se clave en la carne al crecer.
¿Cómo cortar correctamente las uñas?
Preparación previa
Ablanda las uñas: El mejor momento para realizar el corte es justo después de la ducha. Si tus uñas son muy gruesas, puedes sumergir los pies en agua tibia durante 10 o 15 minutos para suavizarlas antes de empezar.
Desinfecta las herramientas: Se recomienda usar alicate recto o cortaúñas que estén bien limpios y afilados. Utiliza alcohol para evitar que ingresen bacterias.
Técnica de corte correcta
Realiza un corte recto: Corta la uña de manera transversal y uniforme de un lado al otro, asegurándote de que quede en línea recta.
Mantén el largo adecuado: No las dejes demasiado cortas. Ten en cuenta que la uña tiene que sobresalir unos 2 milímetros por encima del límite del dedo para proteger el lecho ungueal.

Respeta las esquinas: Nunca cortes ni dejes las esquinas ocultas o incrustadas en la piel. Deben quedar siempre visibles y libres por encima del canal del dedo.
Haz cortes pequeños: Procura no cortar las uñas de una sola vez, sino que ve haciendo cortes pequeños y progresivos para que no se lastime la lámina.
Acabado y cuidado
Usa la lima con suavidad: Si tras el corte recto quedan picos o bordes ásperos en las esquinas, pásales una lima muy suavemente. Hazlo solo para suavizar la superficie, sin desgastarlas hacia adentro ni redondearlas.
No toques las cutículas: Evita retirar o cortar la piel de las cutículas, ya que actúan como una barrera protectora natural contra las infecciones.
Usa calzado holgado: Para evitar que la uña se entierre debes evitar usar frecuentemente los zapatos excesivamente estrechos o con punta fina, ya que ejercen presión lateral en los dedos y obligan a la uña a enterrarse en la piel.
Evita el autotratamiento: Por último, pero no menos importante, si tu uña se empieza a enterrar, sientes dolor, está inflamada o roja pues no hagas nada por tu cuenta. Dirígete directamente a un especialista en podología para recibir el tratamiento adecuado y evitar infecciones mayores.
