Los gatos son una de las mascotas preferidas debido a que tienen una personalidad muy marcada, pero son grandes compañeros. Actualmente la ciencia ha manifestado que estos animales contribuyen a reducir la presión arterial, favorecen la recuperación emocional ante la pérdida, entre otros beneficios para la salud.
Caminos de la Vida | Programa 08 Agosto 2026
Este 8 de agosto es el Día del Gato, fecha instaurada por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) durante la temporada de mayor fertilidad felina en el hemisferio norte. En este sentido es que te vamos a contar los beneficios que te traen a tu vida.
¿Cuáles son los beneficios de vivir con un gato?
El estrés positivo: cómo el gato estimula el ánimo y la mente
De acuerdo con la ciencia, el interactuar con un gato genera una leve excitación fisiológica conocida como eustrés positivo, también llamado estrés positivo. Esta es una respuesta del organismo ante estímulos agradables o motivadores y se diferencia del distrés, que es el estrés negativo asociado a situaciones perjudiciales. El fenómeno positivo implica la liberación de oxitocina y dopamina en el cerebro, dos sustancias clave para el bienestar. En definitiva la convivencia con gatos aporta energía emocional y ayuda a encarar el día con más vitalidad.
Amortiguación social: el gato como soporte ante la pérdida y la soledad
Convivir con un gato es un soporte ante el impacto de un duelo o la soledad. Este animal rompe los ciclos de rumiación mental y mitiga los picos neuroquímicos de la soledad aguda. El gato ofrece su compañía sin demandas de explicaciones ni emocionales. Esto reduce el estrés el cortisol y previene cuadros depresivos tras una pérdida importante.

Rutinas diarias que protegen la salud cognitiva en la vejez
Los adultos mayores necesitan de propósito y las rutinas diarias para mantener la mente activa. La ciencia manifiesta que el 83% de los adultos mayores que conviven con gatos experimentan un renovado sentido de utilidad y motivación. El concepto de andamiaje cognitivo hace referencia a cómo tareas cotidianas, como alimentar al gato, limpiar su caja o estar atentos a su comportamiento, estimulan funciones ejecutivas del cerebro.
Un refugio emocional para quienes enfrentan vulnerabilidad mental
Expertos manifiestan que las personas con salud mental vulnerable buscan a los gatos como una forma de automedicación emocional y no al revés. El vínculo asimétrico que ofrece el animal permite transitar episodios depresivos con un ancla emocional segura. El gato no exige mejoras o avances solo acompaña.
Corazón protegido: beneficios cardiovasculares de vivir con gatos
Por último, tenemos que mencionar que un estudio ha develado que las personas que viven con gatos presentan una reactividad vascular atenuada. Esto decir que, ante situaciones de estrés o sobresalto, su presión arterial aumenta menos y regresa a la normalidad más rápido que en quienes no conviven con felinos. Esto reduce el riesgo de infarto en un 30%.
