La actividad física, tanto moderada como intensa, mejora la salud, sintetiza la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo remarca que si la actividad física es beneficiosa para la salud y el bienestar, cuando no se practica aumenta el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles (ENT) y otros problemas de salud.
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Datos revelados por la OMS revelan que las personas que no hacen suficiente ejercicio presentan un riesgo de mortalidad de un 20% a un 30% superior a las que son suficientemente activas.
Actividad física y salud
Un informe difundido por este organismo internacional, da cuenta sobre los beneficios de la actividad física. Afirma que en los niños y adolescentes mejora la forma física, la salud cardiometabólica y de los huesos, reduce la grasa corporal y mejora la capacidad cognitiva y la salud mental.
@dr.norbertofurman Caminar o correr
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En los adultos y ancianos, la actividad física reduce el riesgo de mortalidad por todas las causas y por enfermedades cardiovasculares, la aparición de hipertensión, de cánceres en lugares específicos y de diabetes de tipo 2. También trae beneficios en torno a las caídas, mejora la salud mental, la salud cognitiva, el sueño y las medidas de grasa corporal.
¿Caminar o correr?
Teniendo en cuenta que no todas las personas somos iguales, que existen factores como la edad y el estado físico, la elección de la actividad física a realizar es muy importante. En este punto, la Fundación Española del Corazón puso el foco en caminar y en correr, dos prácticas que se asemejan pero que guardan grandes diferencias.
La entidad se basó en un estudio publicado por la Asociación Americana del Corazón (AHA) y la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares (ASA) para comparar ambas actividades y concluyó que caminar un ritmo ágil ofrece mayores beneficios para la salud cardiovascular que correr.
En este punto, precisó que al comparar ambas actividades, con un gasto de energía equivalente, las investigaciones revelan que caminar reduce el riesgo de padecer hipertensión, colesterol elevado y enfermedades del corazón de manera más eficaz. Además, se trata de una opción que produce un desgaste muscular significativamente menor, lo que disminuye el riesgo de sufrir lesiones y evita la necesidad de una preparación física exhaustiva.
Aunque caminar tiene menor rendimiento energético que correr, la Fundación Española del Corazón explica que para obtener resultados positivos no basta con dar un paseo convencional. Por lo tanto, precisa que se requiere constancia, un tiempo mínimo de entre 40 y 45 minutos por sesión y una frecuencia de al menos tres o cuatro veces por semana.
Finalmente, la entidad pone de relieve que la práctica colectiva de este ejercicio aporta un valioso componente emocional y social ya que ayuda a combatir el temor inicial a la actividad física, promueve el compañerismo y facilita que las personas mantengan el hábito a largo plazo.
