Aunque popularmente se piense que así es, la duración de un perfume no depende únicamente de la calidad de la fragancia, sino de la interacción química entre el producto y el calor corporal.
Un perfume se evapora debido a la temperatura de la piel; por ello, aplicarlo en zonas donde la sangre fluye más cerca de la superficie, permite que el aroma se libere de forma constante y gradual.
De acuerdo con los expertos en perfumería y formulación química, la clave está en la activación térmica y la preparación de la superficie cutánea para evitar la absorción inmediata del alcohol.
Los puntos donde debes aplicar perfume para que dure todo el día
Los expertos dicen que los puntos estratégicos son las zonas de pulso, y aplicar perfume en estas áreas puede hacer que la fragancia sea constante durante varias horas.
Detrás de las orejas: Es un punto de alta temperatura que proyecta el aroma cuando te mueves o saludas.
Base del cuello: Ideal para que el aroma suba hacia tu propio olfato y el de los demás durante una conversación.

Interior de las muñecas: El punto clásico de pilso, es importante que no las frotes entre sí, ya que esto rompe las moléculas de las notas de salida, que son las más frescas, y acelera la evaporación.
Interior de los codos: Al ser una zona de pliegue, el calor se conserva más tiempo, liberando el perfume de forma sutil cada vez que mueves los brazos.
Detrás de las rodillas: Es perfecto si usas faldas o pantalones cortos: el calor sube, por lo que el aroma te envolverá de pies a cabeza conforme caminas.

En la zona lumbar
Es el área de la parte baja de la espalda; así, el perfume dejará una estela muy suave a tu paso sin ser demasiado abrumador. Se trata de un secreto que es usado por expertos en el área.
También puedes aplicar tu fragancia después de bañarte, mientras los poros continúan abiertos y la piel aún conserva algo de humedad. No lo apliques en la ropa, mejor directamente en tu cuerpo.
