El efecto de las ojeras grises es uno de los problemas más comunes al maquillarse. Ocurre por una cuestión física del color, al aplicar corrector de un tono claro sobre un tono oscuro, que son las ojeras moradas o cafés.
Si no utilizas un tono de transición, los colores de las ojeras no se cubrirán, sino que se mezclarán, creando un matiz cenizo y opaco que te hará ver con una mirada apagada.
Para que el corrector cumpla con su función, no debe intentar tapar por la fuerza, sino neutralizar la longitud de onda del color de la ojera. Hoy te presentamos una guía con trucos de expertos para conseguir un acabado más natural.
Ventaneando | Programa completo 20 de mayo de 2026
Los 3 pasos para que tu corrector no se vea gris
- Identifica y cancela con color o precorrección
Antes del corrector de tu tono de piel, aplica una capa mínima de un neutralizador según el color de tu ojera.
Para las ojeras moradas o azuladas, usa un tono salmón o naranja. Y para las que son marrones o muy oscuras, usa un tono naranja intenso, como el durazno.
El naranja es el opuesto al azul; al encimarlos se cancelan y crean un tono neutro.

- Aplica el corrector de tu tono exacto de piel
Una vez que hayas cancelado el color oscuro de tus ojeras, aplica un corrector que sea igual a tu color de piel, no uno más claro.
Este paso hazlo con ligeros toques con el dedo anular para no arrastrar la capa naranja que pusiste primero, así crearás una base más uniforme y natural.

- Ilumina estratégicamente
Si quieres conseguir un efecto de mirada despierta, aplica un corrector uno o dos tonos más claros que el color de tu piel, pero solo en el lagrimal y en la esquina externa del ojo.
No extiendas este color por toda la ojera, ya que el exceso de un pigmento muy claro es lo que puede hacer que esta zona luzca más gris.
