Maquillar los pómulos correctamente puede transformar por completo el rostro, ya que ayuda a definir facciones, dar efecto lifting y conseguir un acabado mucho más estilizado. Sin embargo, no todas las técnicas funcionan igual para cada persona, pues la forma de la cara influye directamente en cómo debe aplicarse el rubor, el contorno o el iluminador. Si quieres lograr un look digno de revista, esta guía puede ayudarte según tu tipo de rostro.
Cómo maquillar los pómulos según la forma de tu cara
Lo mejor de esta técnica es que no necesitas ser experta en maquillaje para conseguir un resultado favorecedor. Con algunos trucos básicos y entendiendo la estructura de tu rostro, puedes resaltar tus facciones de manera natural y elegante.
El primer paso es identificar qué tipo de cara tienes, ya que cada forma necesita puntos estratégicos de maquillaje diferentes. De acuerdo con consejos de Maybelline, las formas más comunes son redonda, ovalada, cuadrada, corazón y alargada.
- Rostro redondo: Si tu rostro es redondo, lo ideal es aplicar el rubor y el contorno de manera diagonal, comenzando desde la parte alta del pómulo hacia las sienes. Esto ayuda a crear un efecto visual más alargado y estilizado. Evita aplicar demasiado producto en el centro de las mejillas porque puede hacer que la cara luzca más ancha.
- Rostro ovalado: Si tienes una cara ovalada, estás ante una de las formas más equilibradas. En este caso, el maquillaje puede enfocarse en resaltar naturalmente los pómulos aplicando el rubor en movimientos suaves hacia arriba. El iluminador en la parte alta del hueso también ayuda a potenciar el efecto glow y conseguir una apariencia mucho más luminosa.
- Rostro cuadrado: Para los rostros cuadrados, el objetivo es suavizar las facciones y equilibrar los ángulos marcados. Lo recomendable es difuminar el contorno en las esquinas de la mandíbula y llevar el rubor en movimientos circulares sobre los pómulos para aportar armonía visual y un acabado más delicado.

- Rostro en forma de corazón: Si tu cara tiene forma de corazón, el maquillaje debe ayudar a equilibrar la frente amplia con la parte inferior del rostro. Una buena técnica es aplicar rubor ligeramente por debajo de los pómulos y difuminar hacia afuera para crear un efecto mucho más armónico y sofisticado.
- Rostro alargado: En las caras alargadas, los expertos recomiendan aplicar el rubor de forma más horizontal sobre las mejillas, evitando difuminar demasiado hacia arriba.
Este truco ayuda a dar una sensación de mayor equilibrio y amplitud facial, haciendo que el rostro luzca más proporcionado.
Errores que debes evitar al maquillar los pómulos
Uno de los errores más comunes es usar demasiado contorno oscuro, ya que esto puede endurecer las facciones y hacer que el maquillaje luzca artificial. La clave está en difuminar muy bien los productos para lograr un acabado suave y natural.
Otro punto importante es elegir tonos adecuados para tu piel. Los rubores en tonos durazno, rosa suave o terracota suelen adaptarse fácilmente a distintos tipos de maquillaje y aportan frescura al rostro.
Además, la iluminación también juega un papel importante, según Glamour. Aplicar un poco de iluminador en la parte alta del pómulo ayuda a reflejar la luz y dar un efecto mucho más elegante, luminoso y aesthetic.
Un tip extra que recomiendan maquillistas profesionales es sonreír ligeramente al aplicar el rubor para identificar mejor la zona de las mejillas y evitar colocar el producto demasiado abajo, ya que esto puede hacer que el rostro luzca caído.
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