Si hablamos de plantas que son aptas para los interiores, tienen una apariencia muy bonita y son especies que resisten a casi cualquier ambiente, la potus en agua es una de las favoritas. Esto gracias a que es perfectamente posible tenerlas en el hogar sin que pierdan su brillo y hasta hay ciertos trucos para que saque nuevas raíces, volviéndose más frondosas.
Los lugares ideales para tener la conocida también como "potus acuática" son cerca de la entrada, en la sala principal y en el baño, según explica el sitio especializado Homes and Gardens. Y además de que estos sitios permiten que tengan buen flujo de aire, humedad controlada y un poco de luz solar, también se cree que es una forma de atraer la buena suerte y abundancia al hogar.

Cuáles son los cuidados que necesita la planta de potus en agua
- Cambia el agua con frecuencia. Si bien las plantas suelen tener la capacidad de ir filtrando el ambiente en el que están, no siempre es suficiente y cuando ya hay mucha suciedad acumulada, su estado se ve afectado inmediatamente. Por eso lo mejor es ir renovando el agua de la potus máximo cada dos semanas, quitando la acumulada y renovando con agua fresca y limpia, indica el manual de Indoor Plants Tips & Tricks.
- Tenerlas en una "pecera" amplia. A diferencia de otras plantas de tierra, la potus en agua no puede estar en recipientes demasiado apretados, que tengan filtración o cuyo material no sea apto para la humedad. Lo ideal es poner las raíces en "peceras" de cristal que sean de buen tamaño para que puedan ir expandiéndose sin complicaciones.
- No dejes ninguna hoja sumergida. Para evitar que las hojas ya maduras de la potus acuática se pudran, evita dejarlas bajo el agua, ya que de acuerdo con información de Gardening Know How, estas condiciones solo son aptas para las raíces.

El agua de la potus en agua debe cambiarse con frecuencia|Freepik
¿Por qué la planta de potus en agua se pone amarilla? El paso clave para evitarlo
De manera general, la mayoría de las plantas deben recibir iluminación natural, pero no directamente y mucho menos durante tiempos prolongados. Esto porque en especies como la potus en agua, la exposición prolongada a los rayos del sol es algo que ocasiona que las hojas pierdan su verde intenso y adquieran una apariencia amarillenta que las opaca.
