Para evitar que el corrector de ojeras marque las líneas de expresión conocidas como "patas de gallo", la clave es utilizar poca cantidad de producto, hidratar previamente la zona y concentrar la sustancia únicamente donde realmente se necesita cobertura. Aplicar una capa gruesa sobre toda el área que rodea los ojos puede provocar que el maquillaje se acumule en los pliegues naturales de la piel y hacerlos más visibles con el paso de las horas.
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Las patas de gallo son líneas de expresión naturales que aparecen en las esquinas externas de los ojos y se vuelven más perceptibles con los movimientos faciales. El corrector no las provoca, pero una técnica de aplicación inadecuada puede destacarlas.
¿Por qué el corrector de ojeras marca las patas de gallo?
Uno de los principales errores consiste en pensar que una mayor cantidad de corrector proporcionará automáticamente un mejor resultado. En realidad, la zona del contorno de los ojos es delicada y está en constante movimiento, por lo que el exceso de producto puede desplazarse y acumularse en las líneas de expresión.
La maquillista británica Lisa Eldridge, reconocida internacionalmente por su trabajo editorial y con celebridades, ha defendido en sus contenidos educativos la importancia de utilizar la menor cantidad de producto necesaria para conseguir un acabado natural. Estos son los errores más frecuentes:
- Aplicar demasiado corrector: una capa espesa tiene más posibilidades de acumularse en los pliegues de la piel a lo largo del día.
- Extender el producto sobre las patas de gallo: si la principal preocupación son las ojeras, no siempre es necesario llevar el corrector hasta las esquinas externas de los ojos.
- No preparar la piel: una zona deshidratada puede hacer que el maquillaje se adhiera de manera irregular y destaque la textura.
- Utilizar una fórmula demasiado seca: algunos correctores de alta cobertura pueden resultar poco flexibles para determinadas pieles.
- Aplicar demasiado polvo: aunque sellar puede ayudar a prolongar la duración del maquillaje, el exceso de polvo puede acumularse y hacer más visibles las líneas.
¿Cómo aplicar el corrector para que no se acumule en las líneas de expresión llamadas "patas de gallo"?
La técnica de maquillaje más recomendable es trabajar de manera localizada y construir la cobertura poco a poco. En lugar de dibujar grandes triángulos debajo de los ojos, puede ser suficiente colocar unas pequeñas cantidades de producto sobre las zonas que presentan mayor oscuridad.
Puedes seguir estos pasos para conseguir un resultado más uniforme:
- Hidrata el contorno de los ojos: utiliza un producto adecuado para esta zona y permite que se absorba antes de comenzar con el maquillaje.
- Retira el exceso de producto: si queda demasiada crema sobre la piel, el corrector puede desplazarse con mayor facilidad.
- Utiliza poca cantidad de corrector: comienza con una pequeña dosis y añade más solamente si es necesario.
- Concéntrate en la zona oscura: aplica el producto donde exista una diferencia de color, evitando extenderlo innecesariamente hasta las patas de gallo.
- Difumina con suavidad: utiliza una brocha, una esponja o la yema de los dedos mediante pequeños toques, sin arrastrar la piel.
- Deja que el corrector se asiente: espera unos instantes antes de decidir si realmente necesitas aplicar otra capa.
- Sella solo si es necesario: si utilizas polvo, escoge una cantidad mínima y aplícala estratégicamente.
Las patas de gallo forman parte de la expresión facial y ningún corrector puede eliminarlas permanentemente. Pero una técnica adecuada puede evitar que se conviertan en el centro de atención.
