En México, septiembre es un mes adecuado para sembrar hortalizas como rábano, zanahoria, acelga, espinaca, lechuga, cilantro y betabel. Para quienes buscan tener vegetales durante buena parte del año, combinar especies de crecimiento rápido con otras de cosecha más prolongada permite escalonar las siembras y evitar que toda la producción esté lista al mismo tiempo.
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El inicio de la temporada otoñal también puede ser aprovechado para establecer un huerto doméstico en espacios pequeños. No hace falta disponer de un terreno amplio: muchas de estas especies pueden cultivarse en macetas, cajones o recipientes con buen drenaje (siempre que reciban suficiente luz y se utilice un sustrato adecuado).
¿Qué hortalizas se pueden sembrar en septiembre en México?
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) destaca la importancia de considerar las condiciones agroclimáticas de cada zona antes de establecer un cultivo. México presenta una gran diversidad de climas, por lo que las fechas de siembra pueden variar considerablemente entre el norte, el centro, el altiplano y las regiones cálidas del país.
Para un huerto familiar, estas son algunas alternativas que pueden evaluarse durante septiembre:
- Rábano: es una de las opciones más prácticas para comenzar porque tiene un ciclo relativamente corto y puede cultivarse en recipientes poco profundos.
- Zanahoria: necesita un suelo suelto y profundo para que la raíz pueda desarrollarse correctamente. La siembra escalonada permite obtener cosechas sucesivas.
- Acelga: tolera diferentes condiciones y permite cortar hojas durante un periodo prolongado sin necesidad de retirar toda la planta.
- Espinaca: puede desarrollarse bien durante temporadas de temperaturas más moderadas, aunque conviene adaptar la fecha a la región.
- Lechuga: es una alternativa habitual para los huertos domésticos y puede sembrarse de manera escalonada para disponer de hojas durante varias semanas.
- Cilantro: además de ocupar poco espacio, puede sembrarse nuevamente cada cierto tiempo para mantener una producción constante.
- Betabel: requiere un suelo bien preparado y puede incorporarse al huerto de otoño en las regiones donde las condiciones sean favorables.
¿Cómo sembrar en septiembre para tener vegetales durante todo el año?
Una de las estrategias más útiles para mantener un huerto productivo consiste en no sembrar todas las semillas el mismo día. En su lugar, se pueden realizar pequeñas siembras cada 2 o 3 semanas, siempre que la especie y las condiciones climáticas lo permitan.
De esta manera, cuando termina la cosecha de una tanda, otra comienza a desarrollarse. Esta técnica, conocida como siembra escalonada, resulta particularmente práctica con cultivos de ciclo corto como el rábano, el cilantro o algunas variedades de lechuga.
También es importante prestar atención a algunos aspectos básicos:
- Revisar el clima de la región: antes de sembrar, conviene consultar las condiciones específicas de la localidad, ya que una misma hortaliza puede comportarse de manera diferente en zonas cálidas y templadas.
- Preparar el suelo: debe ser fértil, aireado y contar con buen drenaje para evitar que el exceso de agua perjudique las raíces.
- Aprovechar la luz solar: la mayoría de las hortalizas necesita varias horas de luz para crecer correctamente, aunque los requerimientos pueden variar según la especie.
- Regar de forma adecuada: el sustrato debe conservar humedad sin permanecer constantemente encharcado.
- Sembrar por etapas: distribuir las fechas de siembra permite prolongar la temporada de cosecha y aprovechar mejor el espacio disponible.
Además, las recomendaciones del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) y de organismos agrícolas mexicanos muestran que el calendario agrícola debe interpretarse considerando las características productivas y climáticas de cada territorio.
