Una Luna de Sangre ocurre durante un eclipse lunar total, cuando la Tierra se coloca entre el Sol y la Luna y la sombra terrestre cubre el satélite. Este evento astronómico se verá al 96% en México la noche del 27 de agosto, por lo que puede existir la duda sobre si afecta la salud de las personas y más datos impactantes sobre este hecho.
A diferencia de un eclipse solar, cuyos datos son extremos, observar una Luna de Sangre no tiene restricciones como verlo con gafas protectoras. De acuerdo con la NASA, todas las fases de un eclipse lunar son seguras para mirar a simple vista, incluso cuando se utiliza un telescopio sin filtro.

¿La Luna de Sangre afecta la salud de las personas?
Un eclipse lunar puede observarse directamente con los ojos sin equipo de protección, una diferencia fundamental frente a los eclipses solares.
El riesgo suele generar confusión con respecto al eclipse solar. En ese caso, mirar el Sol sin protección adecuada puede provocar lesiones graves en la retina.
Durante un eclipse lunar, la persona dirige la mirada hacia la Luna, un objeto cuya luminosidad resulta muy inferior a la del Sol. En cambio, durante un eclipse solar, la observación va directamente a la radiación solar y requiere medidas específicas para evitar daño ocular.
La Luna de Sangre y el sueño
Según un artículo del portal Billerbeck, las personas tardan más en conciliar el sueño durante la luna llena y experimentan menos fases de sueño profundo. Por ello, durante la Luna de Sangre podría darse este fenómeno. No obstante, los efectos varían en cada una de las personas y no es 100% seguro que se le dé a todas las personas.
En conclusión, una Luna de Sangre no representa un riesgo para la salud por el simple hecho de observarla. La ciencia distingue con claridad este fenómeno de un eclipse solar: mientras el primero puede contemplarse directamente, el segundo requiere protección ocular específica para evitar lesiones en los ojos.
