En distintas regiones de India, la cáscara del plátano tiene un lugar en la cocina tradicional, pues preparan curris, mientras que en México se tira a la basura después de comerlo. En Bengala preparan kanchkolar khosa bata, una receta especiada que funciona como acompañamiento o plato principal. En Kerala elaboran banana peel thoran, una mezcla con coco, legumbres y condimentos. Por su parte, en el país, tenemos la piñata llena de dulces; en Dinamarca los niños golpean un barril.
Ambas preparaciones aprovechan una parte del fruto que suele terminar en la basura y muestran cómo una práctica culinaria puede reducir el desperdicio de alimentos. Mientras que en México un café por la tarde es socializar, en Italia pedir un cappuccino después de las 11:00 am es casi un pecado.

La receta del curris
El kanchkolar khosa bata es una preparación de Bengala que utiliza la cáscara de plátanos verdes como ingrediente principal. La receta publicada por el periódico británico The Guardian requiere 250 gramos de cáscara, además de cebolla morada, ajo, chile verde, jengibre, cilantro, cúrcuma y coco rallado. La mezcla combina sabores picantes y especiados, con una consistencia espesa que permite servirla junto con arroz o pan.
La preparación comienza con un lavado cuidadoso y un remojo de una hora en agua fría. Después, la receta indica hervir la cáscara con cúrcuma y sal durante unos 30 minutos, hasta que quede tierna. Una vez cocida, se tritura con cebolla, cilantro, ajo y chile. Por separado, se calienta aceite de mostaza o girasol y se agregan semillas de nigella, jengibre, coco rallado y, de manera opcional, laurel y chile seco.

La otra receta con la cáscara de plátano
En Kerala, estado del suroeste de India, una preparación conocida como thoran incorpora la cáscara de plátanos verdes o de cocinar. Una de las recetas más comunes requiere de dos piezas, un cuarto de taza de frijol mungo, una taza de coco rallado, chiles verdes, chalotas, semillas de mostaza, cúrcuma, aceite de coco y hojas de curry.
Para preparar esta versión, primero hay que remojar el frijol mungo durante dos horas y cocinarlo hasta que quede tierno. Luego se lava la cáscara, se corta en trozos pequeños y se deja unos diez minutos en agua con cúrcuma. En una sartén se calientan aceite de coco, semillas de mostaza y lentejas urad; después se incorpora la cáscara escurrida, el frijol cocido y una mezcla triturada de coco, chalotas y chile verde.






