El Principito es una obra literaria que se ha mantenido a través del tiempo y ha dejado enseñanzas que se aplican a todo momento. Antoine de Saint- Exupéry nos deja algunas frases que describen a la sociedad adulta.
Una de las frases más llamativas se refiere a la vanidad y dice “Para los vanidosos, los demás hombres son admiradores. Nunca oyen más que los elogios”. Esto tiene un significado muy interesante.
¿Qué significa la frase de El Principito?
El Principito en un momento abandona su pequeño asteroide B-612 para recorrer distintos planetas. En cada uno de ellos encuentra a un adulto que representa, de manera exagerada, algún comportamiento que el autor critica de los adultos.
Así es que se encuentra con el hombre vanidoso que apenas ve al Principito le dice "¡Ah! ¡Ah! ¡He aquí la visita de un admirador!", a lo que el personaje responde: "Para los vanidosos, los demás hombres son admiradores".
Algo que no se puede dejar de lado es que el hombre vanidoso está completamente solo, pero le explica que su sombrero sirve para saludar cuando la gente lo aclama, pero admite que nunca pasa nadie por su planeta.
Si comenzamos a desglosar la frase tenemos que la vanidad lleva a que una persona a interpretar cualquier gesto como admiración. Quien busca elogios solo ve lo que quiere ver, no escucha opiniones diferentes ni se plantea qué sucede realmente a su alrededor.
Por otro lado, tenemos que la frase hace mención a la soldad ya que el vanidoso busca llamar la atención y sentirse importante, esa necesidad permanente de ser reconocido puede ocasionar un aislamiento. Lo que ocurre es que cuando todo gira alrededor de la propia imagen, resulta más difícil construir relaciones sinceras basadas en el afecto y la confianza. Los elogios no son negativos por sí mismos, pero el problema aparece cuando se convierten en la única medida del valor personal.
