En el mundo del maquillaje nos podemos encontrar con una gran cantidad de productos, pero uno de los más importantes es el colorete. Este elemento tiene la capacidad de aportar color, luminosidad y un aspecto más saludable al rostro.
Los especialistas en maquillaje han manifestado que hay unas técnicas que son ideales para obtener un efecto rejuvenecedor. No todo radica en el color, sino en la manera en la que lo aplicas. Lo que debes hacer es poder elevar las facciones y tener una apariencia más fresca.
¿Cuáles son las técnicas para aplicar colorete?
Hay tres técnicas que son infalibles para poder lucir más joven. Estas son:
A la japonesa
Esta es una técnica muy popular que se inspira en el maquillaje Igari. Lo que la hace diferencia es que concentra el rubor en las mejillas, por lo que debes colocar el colorete ligeramente por debajo de los ojos y sobre la parte alta de las mejillas. Así vas a lograr unas facciones más suaves, un aspecto descansado y la piel luminosa como también juvenil.
Adiós mito de la sonrisa
Una de las creencias es que se debe sonreír al aplicar el colorete, pero lo especialistas dicen que no se debe hacer ya que el producto queda muy abajo cuando vuelves a tu expresión natural. Lo que debes hacer es tener la cara relajada y aplicar el rubor empezando por la parte alta del pómulo y dirigiéndote hacia la sien. Los movimientos deben ser ascendentes para ir construyendo el color de a poco y obtener un efecto rejuvenecedor.
Mapa del color
Por último, tenemos esta técnica en la que se combinan dos tonos de la misma gama. El color más claro se extiende por toda la mejilla para aportar uniformidad, pero el más oscuro se debe concentrar en el centro para crear profundidad y un acabado natural.
Otra cuestión a tener en cuenta es que los coloretes en crema se deben difuminar con los dedos y los que son en polvo con brochas. El exceso de rubor en la brocha puedes aplicarlo en nariz y mandíbula.
