Las botellas de plástico por lo general terminan en la basura lo que causa una gran cantidad de desechos diarios. Ante esto es que el reciclaje ha surgido como una de las respuestas para cuidar el ambiente y te ofrece opciones como transformarlas en macetas.
En esta oportunidad te vamos a contar cómo transformar una botella PET en una hermosa maceta con forma de tortuga. Así vas a poder reducir los residuos y crear hermosos elementos decorativos para tu hogar.
¿Cómo transformar una botella de plástico en maceta?
Materiales necesarios
- 1 botella de refresco o agua de plástico PET (preferentemente de 1.5 L o 2 L con base abultada).
- Cúter o tijeras bien afiladas.
- Marcador permanente (plumón).
- Pinturas acrílicas (verde, café, blanco y negro) o pintura en aerosol para plástico.
- Pinceles.
- Un cautín, clavo caliente o perforadora (para los orificios de drenaje).
- Sustrato ligero y una planta pequeña (como suculentas, cactus o peperomias).
Paso a paso: Cómo hacer la maceta de tortuga
Lo primero es lavar bien los envases con agua y jabón para que no queden restos de los líquidos. También retira las etiquetas de papel o pegamento y deja que se sequen por completo.

El siguiente paso es tomar un cúter o tijera para cortar la botella a una altura de aproximadamente 8 a 10 cm desde la base. Esta sección curva inferior servirá como el cuerpo de la tortuga y el contenedor principal para la tierra.
En el plástico que te sobró de la parte media o alta de la botella, vas a dibujar la silueta de la cabeza de la tortuga, las cuatro aletas/patas y una pequeña cola. Vas a cortar las piezas dejando una solapa pequeña en la base de cada una para pegarlas o ensamblarlas por dentro de la estructura.
Luego vas a seguir con los orificios de drenaje que deben ser de 3 a 5 perforaciones en la parte inferior de la base. De esta manera vas a lograr que el agua de riego fluya correctamente y no pudra las raíces.
Una vez que hayas cumplido con estos pasos deberás aplicar una capa de pintura verde o café sobre la base y las partes cortadas. Una vez seco el fondo, dibuja los patrones hexagonales del caparazón con verde oscuro o amarillo, y añade los ojos y la boca en la carita de la tortuga.
Por último, solo restar fijar la cabeza y extremidades al caparazón. Coloca una capa fina de piedra pequeña o gravilla al fondo para facilitar el drenaje, llena con sustrato y pon la planta que más te guste.
