Humberto decidió raparse tras el accidente que marcó su paso por Exatlón México, cuando se golpeó la cabeza en un circuito y sufrió el desprendimiento del cuero cabelludo; ya recuperado, el atleta eligió cambiar su look como señal de renacimiento, un acto que inspiró al Equipo Rojo a hacer lo mismo, sellando un poderoso pacto de fuerza, unidad y resistencia en plena competencia.