Autenticando...
  • Cerrar Sesión
uno nuevo
LA GRANJA SEGUNDA TEMPORADA_LOGO.png
Sorry, your browser does not support inline SVG.
En Vivo

Granjeros ROMPEN EN LLANTO en emotiva actividad del Tío Pepe en la Granja VIP Segunda Temporada

¿Qué quieres sembrar en tu vida? Esa fue la pregunta que puso sensibles a los granjeros

Granjeros ROMPEN EN LLANTO en emotiva actividad del Tío Pepe en la Granja VIP Segunda Temporada
Granjeros ROMPEN EN LLANTO en emotiva actividad del Tío Pepe en la Granja VIP|La Granja VIP

La convivencia en La Granja VIP Segunda Temporada no solamente ha puesto a prueba a los participantes con las tareas del campo y las reglas del reality. En esta ocasión, el Tío Pepe preparó una actividad que llevó a los granjeros a hacer una pausa para hablar de sus sentimientos, sus aprendizajes y aquello que desean construir durante esta experiencia. Durante la dinámica, cada participante recibió una pequeña semilla que debía plantar mientras compartía qué quería sembrar en La Granja VIP y también en su vida personal. La actividad tomó un significado especial, pues la semilla representó aquellos valores, emociones o experiencias que cada uno desea hacer crecer a partir de este momento.

Amor y empatía, entre los deseos de los Granjeros

Al momento de explicar qué querían sembrar, varios participantes coincidieron en que buscaban cultivar más amor, empatía, unión y respeto. Aunque cada Granjero habló desde su propia experiencia, sus respuestas tuvieron como punto en común el deseo de llevarse algo positivo de su paso por el reality.

Sin embargo, la dinámica también provocó momentos especialmente sensibles. Kenny Avilés, Natalia Alcocer y Carlos Trejo rompieron en llanto mientras compartían aquello que querían sembrar, dejando ver una faceta mucho más vulnerable frente a sus compañeros. El ejercicio hizo que por unos minutos quedaran en segundo plano las diferencias y la competencia que forman parte de la convivencia diaria. En lugar de hablar de estrategias, nominaciones o enfrentamientos, los participantes tuvieron la oportunidad de expresar qué esperan transformar, fortalecer o dejar como aprendizaje.

La actividad del Tío Pepe terminó convirtiéndose así en uno de los momentos más emotivos de la jornada. La semilla que cada uno plantó no solamente quedó dentro de la granja, sino que funcionó como una representación de lo que desean hacer crecer en ellos mismos y en su vida. En un reality donde la convivencia puede generar tensión y fuertes enfrentamientos, este momento permitió conocer una parte más personal de los participantes y descubrir qué valores consideran importantes mientras viven esta experiencia.