Aunque las arañas tienen una función natural al mantener bajo control a otros insectos, muchas personas no toleran encontrarlas en techos, rincones o escondidas detrás de los muebles. Especialistas en higiene y manejo de plagas aseguran que es posible evitar su presencia dentro de la casa sin necesidad de rociar productos tóxicos. Para lograrlo, recomiendan aplicar alternativas caseras, sencillas y con resultados muy eficaces.
Orden y limpieza constante
El desorden atrae con facilidad a las arañas. Los rincones poco iluminados, los objetos acumulados en cajas antiguas o las prendas guardadas por largo tiempo se transforman en escondites ideales para ellas.
Conservar la casa ordenada, pasar la aspiradora con regularidad y limpiar las esquinas o superficies ayuda a impedir que formen sus redes. Asimismo, mantener los ambientes sin restos de comida ni basura disminuye la llegada de insectos, que son la fuente principal de alimento de las arañas.
Repelentes naturales al alcance
Las fragancias naturales como el vinagre, los aceites de menta y eucalipto, junto con los olores cítricos, funcionan como repelentes caseros. Basta con mezclarlos en agua dentro de un atomizador y rociarlos en entradas, marcos y esquinas donde suelen aparecer.
Otro método económico es el uso de tierra de diatomeas: se trata de un polvo mineral capaz de eliminar plagas y mantener lejos a las arañas sin representar un riesgo para personas ni animales domésticos. También es recomendable cerrar hendiduras, reparar filtraciones y colocar mallas delgadas en respiraderos o chimeneas para bloquear su ingreso.
La luz es otro factor a considerar, focos brillantes atraen insectos, y con ellos a las arañas. Reemplazar las lámparas por bombillas amarillas o mantener apagadas las exteriores durante la noche ayuda a disminuir su llegada. Incluso la presencia de un gato puede ser de gran ayuda, ya que estos felinos suelen atrapar arácnidos con facilidad.