En una charla íntima con Carmen, Luis abrió su corazón y confesó que las recurrentes conversaciones en MasterChef 24/7 sobre romances y conquistas dentro de la casa le afectan profundamente. “Sus pláticas son una tortura para mí", admitió el cocinero. Explicó que este rechazo se debe a que suele ser una persona evitativa en el ámbito sentimental, eligiendo huir en cuanto las relaciones se tornan serias.