En un momento de relajación lejos de la presión de los jueces, Michelle y Lancer se sentaron a platicar en total complicidad sobre la cercana amistad que mantienen Daniela y Pablo dentro de la competencia, un vínculo que no ha pasado desapercibido para nadie en el set. Al respecto, Lancer aseguró que él notó ciertas miradas de complicidad entre los cocineros.