Muchas veces una de las preguntas más frecuentes es saber cuándo es bueno visitar a los nietos ya que algunas personas no saben cómo encontrar el balance perfecto para evitar tensiones familiares y al mismo tiempo demostrar el amor y gran afecto. Es por eso que en esta ocasión te presentamos cinco puntos clave para llevar a cabo, estos dados por el psicólogo Jeffrey Bernstei.
Claves para lograr un equilibrio en las visitas a los nietos
Jeffrey Bernstein es un entrenador de padres y psicólogo. Actualmente cuenta con más de tres décadas ofreciendo asesoramiento y entrenamiento a niños, adolescentes, parejas y familias. Es autor de siete libros, entre ellos 10 Days to a Less Defiant Child.
1. Comprende que la calidad le gana a la cantidad
De acuerdo con el psicólogo este punto consiste en hacer que cada visita cuente; es decir, lo importante no está en el número de visitas sino en la calidad de cada una. Procura que haya risas, momentos llenos de conexión real con actividades valiosas. Si no puedes hacerlo de forma presencial puedes realizar una videollamada, quizás leyendo un libro o con algún juego virtual para mantener la diversión.
2. No asumas que más tiempo significa un lazo más fuerte
Evita presionar a la familia o a los nietos para generar visitas duraderas, lo ideal es que procures que las visitas e interacciones sean reales y profundas, sin generar estrés. Visitar de forma constante no es sinónimo de conexiones reales, por lo que debe ser prioritaria la calidad del tiempo más allá de la cantidad de horas.
3. Dale a los padres espacio, pero aparece en momentos clave
Es importante que le permitas a tus hijos criar a tus nietos de la manera en la que ellos lo consideren pertinente. Aparecer en momentos clave es bueno para mantener una relación sana. Puedes intervenir o ayudar cuando tu hijo o hija no pueda cuidar a tus nietos, asistir a un evento escolar o incluso podrías sorprender con una actividad para que, mientras tus hijos descansan, tú podrías divertirte con tus nietos.
4. Establece un horario predecible que funcione para todos
Aunque las visitas que se realizan de forma sorpresa pueden parecer divertidas no siempre lo son para los padres que suelen agendar todo y llevar un control de las actividades de los pequeños, por lo que lo ideal es agendar visitas precisas haciendo que estas puedan llevarse a cabo con base en la agenda de todos.
5. Ten flexibilidad y acepta que las cosas cambian
Es importante que tengas en cuenta que los niños cambian al igual que sus intereses por lo que las visitas podrían reducirse, aunque no en todos los casos. Mantener flexibilidad será vital para no generar tensiones familiares.
Consejo final del Dr. Jeffrey Bernstein para lograr un balance perfecto en la frecuencia de visitas a los nietos
De acuerdo con el reconocido psicólogo, no existe una respuesta universal sobre cuántas veces se debe visitar a los nietos ya que todo depende de la dinámica familiar. Sin embargo, la intención, flexibilidad y comprensión son clave para una relación sana y de profunda conexión. El amor y la alegría que se genera en cada visita es lo verdaderamente esencial.
