uno nuevo

Donald Winnicott, Reino Unido: “El niño que se ve obligado a ser ‘demasiado bueno’ o sumiso, no está madurando; está aprendiendo a esconder su verdadero ser”

No todo es lo que parece, y a veces, los niños que parecen ser demasiado buenos, ocultan cosas muy complicadas en su interior y hay que prestar atención,

Donald Winnicott, Reino Unido “El niño que se ve obligado a ser ‘demasiado bueno’ o sumiso, no está madurando; está aprendiendo a esconder su verdadero ser”
|Pixabay

“El niño que se ve obligado a ser demasiado bueno o sumiso no está madurando; está aprendiendo a esconder su verdadero ser”. Puede que te cause mucha curiosidad y preocupación esta frase. Su autor es el pediatra y psicoanalista británico Donald Winnicott y revela puntos clave muy importantes dentro del comportamiento infantil. No busca que un niño se vuelva rebelde y desobediente, pero sí plantea algo profundo y serio que nos lleva a preguntarnos algo muy importante: ¿un niño se comporta bien porque se siente seguro o porque tiene miedo de mostrar quién es realmente?

También te puede interesar: Erik Erikson, psicólogo alemán: Cuanto más te conozcas a ti mismo, más paciencia tendrás para lo que ves en los demás"

¿Qué quería decir Donald Winnicott con esta frase?

Si prestamos atención a las investigaciones y análisis que hace este reconocido psicólogo, podemos saber que los niños emocionalmente saludables pueden expresar emociones, opiniones, frustraciones y necesidades. Todo esto sin sentir que perderán el amor o la aceptación de sus cuidadores. Cuando un niño aprende que solo es querido si es perfecto, obediente o complaciente, puede comenzar a construir lo que el especialista llamó el “falso yo”. Dicho de otra forma, crea una versión de sí mismo diseñada para agradar a los demás.

¿Ser un niño tranquilo siempre es algo positivo?

No necesariamente, y por eso hay que prestar atención a las señales. La mayoría de los padres asocian la obediencia absoluta con una buena crianza, pero los especialistas señalan que es importante leer el contexto de las situaciones. Esto, porque un nuli que nunca expresa enojo, jamás contradice o que notablemente evita mostrar emociones, puede significar que está comenzando a reprimir emociones y sentimientos conflictivos para no decepcionar a los adultos. Es diferente a cuando un niño lo muestra, pero de una forma respetuosa, sin callarse.

“El niño que se ve obligado a ser ‘demasiado bueno’ o sumiso, no está madurando; está aprendiendo a esconder su verdadero ser”
|Nothing Ahead/Pexels

¿Qué es el “verdadero ser” según Winnicott?

El verdadero ser es la parte más auténtica de la personalidad; un buen comportamiento no significa bloquear lo que siente o lo que muestra a los adultos. Un niño que se puede expresar libremente muestra creatividad, espontaneidad, curiosidad y emociones genuinas bajo cualquier circunstancia. De acuerdo con Winnicott, permitir que los niños se expresen fortalece en ellos la autoestima y les ayuda a desarrollar relaciones más sanas durante la adolescencia y la vida adulta.

Tags relacionados

Galerías y Notas Azteca UNO