La psicología es una de las disciplinas más importantes y que abraca un gran campo de trabajo. Desde el Hospital Universitario (UNCuyo-Argentina) destacan la división entre la psicología para adultos y la psicología infantil, precisando que en esta última se analiza el comportamiento, las emociones, el ambiente, las experiencias y el impacto en el bienestar emocional de niños y niñas, desde su nacimiento hasta la etapa de la adolescencia.
Son muchos los profesionales que han incrementado el caudal de información para que la psicología sea la ciencia que conocemos hoy. En el caso de los abordajes sobre las infancias, uno de los psicólogos destacados es John B. Watson, reconocido como el fundador del conductismo.
El legado de John B. Watson
John B. Watson fue un psicólogo estadounidense que con su enfoque permitió darle un vuelco radical a la psicología de su época. Exigió que esta se convirtiera en una ciencia natural puramente objetiva y se dejara de lado el estudio de la mente y la introspección.
El famoso psicólogo estaba a favor de la conducta observable y medible y este fue su gran legado. John B. Watson se encargó de defender que el entorno y el aprendizaje por condicionamiento moldean casi por completo el comportamiento humano y de esta manera minimizó el papel de los factores innatos.
John B. Watson y una frase para reflexionar
Teniendo en cuenta que John B. Watson aportó mucho a la psicología infantil, una de sus frases más conocidas es la que dice “A los niños hay que tratarlos con la misma seriedad que a los adultos” ya que sintetiza a la perfección el núcleo de su enfoque sobre la crianza.
@alexander.psicl Jonh B. Watson controversial y polémico en todo sentido pero siendo un punto clave para el desarrollo de la visión de la conducta en el mundo #psicologia #chile #conductismo #conducta #paratii ♬ Club Penguin Pizza Parlor - Cozy Penguin
Esta afirmación del psicólogo estadounidense tiene su origen en su firme convicción de que los niños debían ser moldeados de forma estricta, racional y sin "sensiblerías". En la actualidad, esta frase de John B. Watson se aplica como crianza respetuosa en la que se busca validar las emociones de los niños y hablarles con la verdad, sin infantilizarlos. De todos modos, esto se hace desde el apego seguro y el afecto, no desde la frialdad.
