De acuerdo con una investigación publicada en la Color Research and Application Journal, los psicólogos coinciden en que, vestir de negro puede estar asociado a un deseo de protección emocional, ya que funciona como una especie de armadura frente al entorno.
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Cabe señalar que, en la moda, el color negro se asocia con la sofisticación y la sobriedad, y toda prenda en este tono puede quedar muy bien, ya sean vestidos, playeras, blusas e incluso trajes ejecutivos, la versatilidad negra se ha convertido en la favorita de las personas que quieren proyectar confianza y estilo sin la necesidad de portar colores que llamen mucho la atención.
Otros estudios de igual manera en psicología sugieren que, elegir el color negro en las vestimentas también se puede relacionar con la necesidad de proyectar independencia, ya que este tono transmite poder, distancia y en otros casos es el fiel reflejo de la voluntad de quien lo porta de mantener los vínculos bajo algunos límites.
¿El color negro es una armadura frente al entorno?
En este mismo artículo publicado, si una persona elige la ropa de color negro se relaciona directamente con la salud emocional, y algunos expertos añaden que, los sujetos que lo hacen podrían estar atravesando por momentos de introspección, un duelo, estrés, o bien, ocupan este color como una forma de expresar silencio y concentración. Eso sí, no quiere decir que sea una señal negativa.
Por otro lado, las personas que suelen ocupar el negro en su ropa lo hacen ya que les resulta muy práctico y además estiliza la figura, sin embargo, es necesario señalar que, tanto la psicología como en la moda, las vestimentas no sólo cubre el cuerpo, también es una manera de comunicación en la que, el sujeto quiere mostrarle al mundo un mensaje indirectamente.
