WhatsApp es una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas en el mundo, pero aún así hay personas que interactúan muy poco. Estas personas no actúan así por falta de interés, sino que la psicología ha dado a conocer el trasfondo.
Los especialistas en psicología han manifestado que esta actitud en un chat grupal no significa necesariamente desconexión, sino que se relaciona con la personalidad, el contexto y la forma en que las personas se vinculan con el entorno virtual.
¿Qué dice la psicología sobre este accionar en WhatsApp?
Cabe destacar que el no participar activamente de los grupos de WhatsApp se conoce como lurking o participación pasiva. Esta conducta manifiesta que el usuario consume la información o lee mensajes sin interactuar.
Las personas que se comportan de esta manera reciben el nombre de lurkers y forman gran parte de la comunidad online. De acuerdo con la psicología esto no indica una falta de interés o bloqueo emocional, sino que responde a una evaluación consciente o inconsciente del entorno virtual.
Hay razones por la que las personas se comportan así y son las siguientes:
Rasgos de personalidad: hay personas que son más introvertidas o con menor necesidad de validación social tienden a observar en lugar de participar activamente.
Normas implícitas del grupo: también puede que el tamaño de la comunidad y la dinámica del mismo puede intimidar a algunas personas.
Fatiga digital: otro factor es que la hiperconectividad causa agotamiento y el exceso de información reduce la energía disponible para redactar respuestas.
Evaluación costo-beneficio: por último, tenemos que el usuario hace un balance sobre el valor que esto tiene frente a su vida diaria.
No hay una sola razón por la cual las personas no interactúan y no siempre es desinterés. Hay variables como extroversión, búsqueda de apoyo social y ciertos rasgos asociados a la necesidad de reconocimiento predecían niveles más altos de intervención.
Ante esto se debe tener en cuenta que quienes no participan puede que no sean tímidos, sino que tienen menos necesidad de validación pública, menos interés en exponerse o simplemente una forma distinta de habitar las conversaciones grupales.
